Factor oculto estaría tras malestar de lugares "embrujados"
Recientes investigaciones sugieren que la incomodidad que algunas personas sienten en lugares antiguos podría estar relacionada con el infrasonido, ondas sonoras por debajo de los 20 hercios, que no son percibidas por el oído humano pero pueden afectar el cuerpo. Este fenómeno se encuentra en diversos entornos, desde sistemas de ventilación hasta eventos naturales como terremotos. Un estudio de la Universidad MacEwan de Canadá, publicado en Frontiers in Behavioral Neuroscience, examinó cómo el infrasonido afecta el estado emocional y los niveles de cortisol, la hormona del estrés. En el estudio, 36 participantes escucharon melodías relajantes y sonidos inquietantes, mientras que la mitad fue expuesta a infrasonidos de 18 Hz sin saberlo. Los resultados mostraron que quienes escucharon infrasonido se sentían más irritables y reportaron una mayor tristeza en la música, además de tener niveles de cortisol más altos. Estos efectos se observaron incluso sin que los participantes fueran conscientes de la exposición al infrasonido. Aunque los hallazgos son preliminares y se basan en una muestra pequeña, abren la puerta a nuevas investigaciones sobre cómo el infrasonido podría influir en la percepción de espacios y su relación con experiencias consideradas paranormales. El estudio también plantea que, si bien el infrasonido podría contribuir a la sensación de inquietud en lugares supuestamente embrujados, no explica todos los fenómenos asociados.