Claves tras el veto a venta de IA china Manus a Meta: Cómo Beijing busca frenar la salida tecnológica
En marzo de 2025, Manus lanzó una versión preliminar de su asistente de inteligencia artificial, accesible solo por invitación, lo que rápidamente atrajo la atención en el sector tecnológico tras el auge de DeepSeek. Este asistente se destacó por su capacidad para realizar tareas complejas con menos órdenes que otros chatbots. Debido a la alta demanda y el acceso restringido, la empresa se posicionó como un actor relevante en el ámbito de la inteligencia artificial. En julio de ese mismo año, Manus trasladó su personal de China a Singapur, buscando mitigar riesgos geopolíticos y facilitar su expansión internacional. A finales de diciembre, Meta anunció la adquisición de Manus por 2.000 millones de dólares, un movimiento inusual dado el contexto de rivalidad entre Estados Unidos y China. Pocos días después, el Ministerio chino de Comercio comenzó a investigar la legalidad de la operación, a pesar de que Manus ya había trasladado su sede. Según informes, Meta podría verse obligada a deshacer la compra, ya que Beijing otorgó un plazo para revertir la transacción. El lunes, el principal organismo de planificación económica de China prohibió la inversión extranjera en Manus y exigió la cancelación de la venta a Meta, advirtiendo sobre posibles sanciones si no se cumple. Este caso podría servir como advertencia para otras empresas tecnológicas chinas con aspiraciones globales, destacando los riesgos de reubicarse en el extranjero.