ONU alerta sobre fenómeno de El Niño: cómo afectará a Chile en cuanto a sequía y lluvias
El último episodio de El Niño, ocurrido entre 2023 y 2024, fue uno de los cinco más intensos registrados y contribuyó a los récords de temperatura mundial.
La Organización Meteorológica Mundial (OMM), dependiente de Naciones Unidas, informó que existe una posibilidad de alrededor del 40% de que se desarrolle un episodio de El Niño entre mayo y julio de este año.
En ese contexto, los pronósticos de los centros internacionales de la OMM indican que predominarán condiciones neutrales hasta julio, es decir, un escenario que no se asocia ni a El Niño ni a La Niña. La probabilidad de que se mantengan estas condiciones neutrales durante ese período es de aproximadamente 60%, mientras que la formación de un episodio de El Niño aumentaría hasta cerca del 40%.
Por su parte, la Agencia Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) estimó en enero que había entre un 50% y un 60% de probabilidades de que El Niño se desarrollara entre julio y septiembre.
ONU alerta sobre fenómeno de El Niño: cómo afectará a Chile en cuanto a sequía y lluvias
La secretaria general de la OMM, Celeste Saulo, indicó que la comunidad científica continuará monitoreando de cerca la evolución del fenómeno para guiar la toma de decisiones en los próximos meses.
El último episodio de El Niño, ocurrido entre 2023 y 2024, “fue uno de los cinco más intensos registrados y contribuyó a los récords de temperatura mundial en 2024”, señaló Saulo.
Este fenómeno corresponde al calentamiento periódico y a gran escala de las aguas en el centro y el este del Pacífico ecuatorial, y está asociado a cambios en la circulación atmosférica tropical, especialmente en los vientos, la presión y los patrones de precipitación. Generalmente, genera efectos opuestos a los de La Niña en los regímenes de lluvias y clima.
La organización enfatiza que fenómenos climáticos naturales como El Niño y La Niña ocurren dentro del marco más amplio del cambio climático, lo que eleva de manera sostenida las temperaturas globales, intensifica eventos meteorológicos extremos y modifica los patrones estacionales de lluvias y temperaturas.
En contraste, en el altiplano del norte grande puede provocar una disminución de las lluvias estivales, mientras que en la zona sur las señales pueden ser más variables.
Además de las lluvias, El Niño tiende a influir en las temperaturas. En la zona central, por ejemplo, puede favorecer inviernos más lluviosos y temperaturas algo más templadas, mientras que en el océano frente a las costas chilenas se observa un aumento de la temperatura superficial del mar. Estos cambios no solo impactan el clima, sino también actividades como la agricultura, la disponibilidad de agua y la pesca, debido a alteraciones en los ecosistemas marinos.