Oficialismo se cuadra a Boric tras polémica con Kast por cable Chino y fallida reunión de este martes
El progresismo muestra señales de cohesión ante la próxima administración, con el presidente Gabriel Boric buscando un reencuentro en un cónclave oficialista. La polémica por el "cable Chino" generó un efecto inesperado de alineamiento en el oficialismo. Desde el Frente Amplio hasta el Socialismo Democrático, cerraron filas ante cuestionamientos al traspaso de gobierno. Sin embargo, hubo matices en el respaldo, con llamados a mayor claridad en la información.
A sólo días del cónclave oficialista de este viernes, en el que incluso fue invitada la Democracia Cristiana, comienzan a aparecer las primeras señales de cohesión en el progresismo de cara a la próxima administración.
La cita, impulsada desde La Moneda, busca que el presidente, Gabriel Boric, cierre su mandato con una señal de reencuentro. Lo anterior, en medio de las dudas sobre si el oficialismo logrará consolidarse como una sola oposición frente al gobierno entrante de José Antonio Kast.
Paradójicamente, fue la polémica por el “cable Chino” y la fractura pública entre ambas administraciones, lo que comenzó a generar un efecto inesperado: Que el oficialismo se alineara.
Desde el Frente Amplio hasta el Socialismo Democrático, las colectividades cerraron filas ante lo que consideran cuestionamientos del gobierno electo al proceso de traspaso.
El diputado del Frente Amplio, Gonzalo Winter, acusó que el presidente electo, José Antonio Kast, eludió asumir con responsabilidad una política de Estado impulsada por el presidente Boric.
El jefe de bancada de los diputados socialistas, Juan Santana, acusó una contradicción del gobierno entrante y cuestionó que Kast rompa el diálogo con el gobierno saliente, instándolo a actuar como jefe de Estado.
El jefe de bancada de los diputados PPD, Raúl Soto, calificó el actual proceso como el peor traspaso de mando desde el retorno a la democracia y lo consideró bochornoso para el país.
La pregunta que queda instalada es si esta defensa común (aunque con matices) será solo una reacción coyuntural o el punto de partida para una oposición más articulada y será el cónclave del viernes el que podría dar las primeras pistas.