El petróleo venezolano ante un nuevo escenario global: oportunidad geopolítica, dilema climático - La Tercera
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El petróleo venezolano ante un nuevo escenario global: oportunidad geopolítica, dilema climático - La Tercera

Para el exministro de Medio Ambiente Marcelo Mena, este escenario refleja una contradicción estructural. “Desde que se aprobó el Acuerdo de París ha disminuido la demanda de petróleo. En las economías avanzadas ya observamos una reducción absoluta de su consumo, impulsada por la electrificación y una mayor eficiencia energética”, explica. Incluso China, principal motor de la demanda global, está reduciendo su dependencia del crudo, con cerca del 50% de los nuevos automóviles vendidos correspondiendo a vehículos eléctricos.

Pese a ello, Mena sostiene que una eventual “revitalización” petrolera de Venezuela, asociada a la coyuntura geopolítica, enfrenta serias dudas de rentabilidad. “Más allá de lo climático, el problema tiene que ver con que el cambio estructural de las economías globales y la electrificación van a provocar una menor demanda, lo que hace mucho menos segura la rentabilidad de invertir en una mayor producción de petróleo en Venezuela”, afirma.

El impacto ambiental sigue siendo un factor crítico. “El petróleo venezolano es uno de los más intensivos en emisiones al momento de su extracción y presenta algunos de los peores indicadores de emisiones de metano a nivel global. Un aumento de su participación en la matriz energética mundial implicaría un deterioro ambiental neto”, advierte Mena.

Pese al interés de Estados Unidos por el crudo venezolano, para Rebolledo la persistencia del petróleo no contradice la transición energética, sino que deja en evidencia sus desafíos actuales. “La transición es un proceso gradual pero irreversible, que se consolida a medida que el desarrollo tecnológico reduce costos y amplía las aplicaciones de las energías renovables”, afirma, subrayando que sectores como el transporte pesado, la aviación y la petroquímica siguen siendo especialmente difíciles de descarbonizar y requieren marcos regulatorios y políticas más amplias.

En América Latina, añade, la oportunidad está en ir más allá del sector eléctrico. “El desafío ambiental no es solo cambiar la matriz de generación, sino transformar estructuralmente el uso de la energía en sectores difíciles de descarbonizar, integrando electrificación, combustibles sostenibles, hidrógeno de bajas emisiones y eficiencia energética”, señala.

A nivel local, la gerenta general de EBP Chile, Nicola Borregaard, coincide en que la transición energética se ha concentrado en la generación eléctrica, pero advierte que “en el uso de combustibles fósiles en transporte, industria y vivienda seguimos al debe”. Para avanzar, plantea la necesidad de regulaciones claras, como impuestos al contenido de carbono y estándares más exigentes, y destaca además el nuevo reglamento europeo “orientado a reducir las emisiones de metano asociadas a las importaciones de crudo, gas y carbón, que establece un precedente relevante”, concluye.

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