La historia de sacrificio de Pablo Bustamante: el modelo del Barrio Franklin que le ganó al destino
Pablo actualmente se encuentra en Atenas, la capital de Grecia, para hablar de cómo entró “al juego”, que es cómo se refiere a la industria del modelaje.
En ese sentido, Bustamante expresa que vivir en Franklin, pudo terminar muy mal para él, sino hubiera estado bien acompañado. “Tuve muy buenos amigos en Franklin, porque es un mundo igual muy turbio. O sea, literalmente se ve mucha drogadicción, mucho tráfico y muchas cosas, entonces es muy fácil desviarse”.
Comienza el juego
Aparte de que Pablo muy pronto descubrió que le encantaba trabajar como peluquero, siempre quiso tener algo más en su vida, por lo que decidió viajar a Estados Unidos.
Ya mediante la ayuda de su tía Gabriela, quien vive hace años en Miami, pudo viajar. “Yo estuve dos años y allá tuve mi primer shooting de modelaje, ahí me di cuenta que con 21 años, tenía mucho talento para el modelaje”, expresa sobre su primer acercamiento a la industria. “Pero no podía firmar por ninguna agencia porque no tenía la documentación”, relata.
Sin embargo, en 2018, mientras trabajaba en South Beach, un icónico barrio de la ciudad, Bustamante vivió una redada en la barbería donde trabajaba. “A mí me deportó el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas de los Estados Unidos (ICE, en inglés) porque yo estuve ilegal trabajando como barbero”, recuerda sobre su episodio que hasta el día de hoy marcó su vida. “Me agarran y yo no entendía lo que estaba pasando”.
Durante cuatro meses, el chileno estuvo en un centro migratorio del ICE. “Fue duro para mí, por la presión psicológica de estar encerrado en un galpón con 50 personas adentro. “Siento que yo soy una buena persona, literalmente cortaba el pelo, nunca me he desviado por el mal camino, siempre he hecho las cosas correctas, entonces no entendía en ese momento lo que pasaba, además siempre la barbería estaba salvándome la vida, porque adentro me dieron contrato y trabajé de barbero”, rememora.
“Y la cosa es que llegaron a deportarme y volví a Franklin, me senté en mi cama y ahí fue como como un click en mi cabeza, porque volví a las cuatro paredes de Franklin, todo de nuevo, de cero”.
El viaje que lo cambió todo
Mientras se recuperaba de su decepción en Miami, motivado por su amigo Leonardo, quien es tatuador, Pablo decidió ahorrar durante dos años, el dinero de sus cortes de pelo.
Junto a su amigo, a quien le agradece “abrirle los ojos”, para de nuevo intentarlo, ambos probaron suerte en Frankfurt, Alemania.
“Lo que hice fue ponerme de nuevo a cortar el pelo y pude sacar la residencia como pareja de hecho”, confiesa Pablo, sobre sus primeros meses en la ciudad condal. De aquel tiempo, Bustamante recuerda que sobrevivió “comiendo arroz todos los días”.
El renacer de Pablo
“El modelaje es un estilo de vida”
“El modelaje es un estilo de vida, es lo que me da ganas de vivir, porque estoy viviendo experiencias nuevas, conociendo gente nueva y me da libertad que es lo que más me gusta del modelaje”, finaliza.