De camino a la vereda: Fotos de Cuba que evidencian su crisis económica más severa desde la revolución
En 1959, Fidel Castro prometió libertad a todos los habitantes de Cuba, pero para muchos creó una pesadilla: la esperanza mutó en una dictadura que contrajo exilio y penurias económicas.
Hoy, ese bloqueo se ha intensificado y tras la captura de Nicolás Maduro en Venezuela por parte de Estados Unidos (EEUU), a la isla se le cerró su principal llave del petróleo.
Cuba en su momento económico más crítico desde la Revolución
Desde el año pasado, Cuba registra su periodo de mayor tensión con Estados Unidos en décadas: la crisis es económica, energética (con apagones a diario), sanitaria, migratoria, social y política.
Se encuentra en una situación incluso más compleja que en el llamado “período especial”, tras la caída del bloque socialista en Europa, resaltó un reporte de Agencia EFE.
Algunos de los problemas de Cuba:
-Los apagones diarios llegan a exceder las 20 horas.
-La producción agrícola e industrial ha desaparecido.
–La carencia de productos básicos atiza el mercado negro, la corrupción y la inflación.
-El dólar ha depredado a la moneda local.
-El turismo está en caída libre.
-El éxodo masivo ha dejado un país con muchos ancianos y escasos jóvenes.
-La epidemia de dengue y chikunguña ha expuesto nuevamente el deterioro de la salud pública.
El Gobierno ha puesto en marcha un paquete anticrisis que incluye recortes presupuestarios y la dolarización parcial de la economía, pero nada ha funcionado.
En los últimos años, señaló Agencia EFE, se han producido decenas de protestas. En 2021, por ejemplo, se realizaron las mayores manifestaciones antigubernamentales en décadas, con miles de personas en las calles de ciudades de todo el país.
Problemas de mantenimiento y una infraestructura eléctrica de la época soviética, son parte de los problemas que hacen de las noches una verdadera odisea en muchos casos. La falta de combustible también golpea directamente el acceso a electricidad.
El papel de la caída de Maduro
Tras la captura de Maduro, el Gobierno de Donald Trump en EEUU aludió a que al régimen de la isla le quedaba “poco tiempo”.
Y eso no se quedó solo en palabras: poco a poco se fueron aplicando más medidas que están asfixiando la economía cubana.
Trump volvió a incluir a Cuba en la lista de países patrocinadores del terrorismo, una medida que tiene implicaciones financieras, y luego de la intervención en Caracas, dijo que a la isla no le iba a llegar más crudo venezolano.
“¡No habrá más petróleo ni dinero para Cuba!: ¡Cero!”, señaló. Previamente había señalado que La Habana estaba “a punto de caer”.
El turismo, por su parte, se ha resentido desde la pandemia, ligado por el deterioro de los servicios y toda la crisis: de los 4,7 millones de turistas en 2018 se pasó a no más de 1,8 millones en 2025.
Para inicios de febrero, las autoridades de la isla advirtieron a las aerolíneas que el suministro de combustible quedaba suspendido desde la medianoche del lunes 09, debido al “asedio petrolero de Estados Unidos”.
Aquello significa en la práctica que cualquier avión que llegue a Cuba debe contar con el combustible suficiente para ir y volver, o modificar rutas para aterrizar en aeropuertos de otros países cercanos, lo que encarece los costos.
Tras el anuncio, las aerolíneas rusas Rossiya y Nordwind suspendieron temporalmente sus vuelos, sumadas a las canadienses Air Canada, Air Transat y WestJet.
Incluso una compañía canadiense, Sherritt International, reportó que suspendió sus operaciones en su mina de níquel en Moa debido a las restricciones de combustible. Se trata de la mayor inversión extranjera en el país.
¿Qué se ve en la costa para los habitantes de Cuba?
Diversos países han decidido llevar o aportar con ayuda humanitaria, como el caso de México o incluso Chile que entregó US$1 millón vía el Fondo Chile contra el Hambre y la Pobreza, además de Unicef.
Y si bien la población local intenta vivir -o sobrevivir- el día a día con lo que se puede, la situación va cambiando jornada a jornada y cada semana. Donde en un momento se puede ver un rayo de esperanza para la población, como el caso de la apertura a la importación de combustibles para necesidades específicas de algunas empresas -no venta-, luego surgen declaraciones que pueden traer más incertidumbre.
“No tienen dinero. No tienen nada ahora mismo, pero están en conversaciones con nosotros y quizás logremos una toma amistosa y controlada de Cuba”, agregó.