Matías Toledo, alcalde de Puente Alto: "Tengo chaleco antibalas"
La seguridad siempre es un tema. Si bien dice que no ha sido amenazado directamente de muerte, como otras autoridades de la región Metropolitana, revela que porta chaleco antibalas, además de otros elementos de protección personal. En esa materia, Toledo comenta que la legislación es débil cuando se trata de amenazas a autoridades electas.
Entre otros temas, el alcalde puentealtino analiza el mundo político y sostiene, a diferencia de otras voces, que los complejos ideológicos en materia de seguridad no solo afectan a la izquierda, sino también a la derecha.
Comercio ambulante y posibles delitos en municipio de Puente Alto
Se ha avanzado de manera súper exponencial, de manera positiva (…) Ha sido un trabajo bien importante, con alta colaboración de Carabineros, del delegado presidencial metropolitano y provincial, también de la Policía de Investigaciones. Hoy los vecinos y las vecinas de Puente Alto están súper contentos, súper felices; de hecho, nos han escrito harto y por todos los medios nos han mandado varios agradecimientos. Está muy contenta la gente.
No, la verdad es que no he podido compartir esta experiencia. Yo creo que lo que nosotros estamos llevando en Puente Alto es una experiencia que todavía está en proceso, en desarrollo. Creo sí que ocupamos buena estrategia porque, más allá de la obligación por ley y por un dictamen de Contraloría, nosotros también nos basamos en una consulta que realizamos donde la gente pudo participar.
—A inicio de mes, denunció posibles delitos de estafa y fraude al fisco a raíz de dos facturas por más de $1.000 millones. Además de la falsificación de un decreto alcaldicio y el uso de facturas ideológicamente falsas. ¿Ha detectado otros eventuales delitos de estas características?
Esto fue un intento de estafa hacia el municipio debido a que no se puede configurar, en tanto que no hay un perjuicio patrimonial del municipio. Nosotros nos dimos cuenta antes de pagar. Sin embargo, se siguieron factorizando, llegando casi a los $1.800 millones, y en este momento se está configurando una posible estafa o fraude al factoring porque finalmente es la empresa la que facturó boletas ideológicamente falsas, apoyadas con falsificación del instrumento público, de decretos falsos hacia el factoring; ellos nos cobran a nosotros y nosotros le decimos que no. Entonces, hoy día no hay un perjuicio económico del municipio, pero sí hacia los factoring que están implicados. Eso por un lado.
Amenazas a alcaldes, uso de chaleco antibalas y “falta de voluntad” legislativa
—El gobernador Claudio Orrego dijo que más de un tercio de los alcaldes de la región Metropolitana han sido amenazados de muerte, en el marco del combate contra el narcotráfico. ¿Usted es uno de ellos?
No me han amenazado directamente de muerte, pero sí han dicho que le van a ir a dejar flores a mi familia, a mi mamá, que también van a ir a mi casa a dejarme flores, etc., pero hasta el momento no me ha llegado ninguna amenaza de muerte. Sí, amenazas del tipo de “enciérrate, no vas a poder caminar tranquilo”, etc. Pero no me ha llegado ninguna amenaza directamente de muerte. Ahí creo que la legislación es muy débil, porque en este tipo de amenazas hacia las autoridades electas, yo creo que es muy importante tener una posición política muy rígida y muy dura, cosa de que no se le dé espacio ni se le permita a nadie poder atentar contra la vida de una persona que finalmente está electa democráticamente para hacer el trabajo por el cual estamos mandatados.
—¿Faltan proyectos? ¿Qué falta para contrarrestar esa situación?
Sí, yo creo que faltan proyectos, que la Cámara de Diputadas y Diputados dé esa discusión o que el mismo gobierno presente el proyecto; creo que es muy importante. Nosotros, tiempo atrás, en conjunto con los dirigentes vecinales de Puente Alto, nos reunimos con la ministra (Camila) Vallejo y le propusimos un proyecto que era por la seguridad de los distintos dirigentes que han sido amenazados; inclusive han sido baleados, porque también los dirigentes sufren estas problemáticas cuando denuncian o se enfrentan al narcotráfico en su territorio. El gobierno llevó adelante un proyecto al que uno puede encontrarle aciertos o que faltan ciertas cosas; sin embargo, es un proyecto que es solamente para los dirigentes y hoy día no resguarda a las autoridades.
—¿Le han recomendado usar medidas de protección extrema como chaleco antibalas?
Tengo chaleco antibalas, también tengo diferentes elementos de protección personal con los cuales siempre he andado. En ese sentido, si bien los accidentes y las amenazas pueden suceder, por lo menos nosotros tratamos de cuidarnos y tratamos de verlo bien con todos los equipos que finalmente también están expuestos… los inspectores, seguridad, feria, etc.
—¿Usted usa chaleco antibalas, entonces?
Sí, o sea, a nosotros la PDI nos ha ofrecido, por ejemplo, primeras capas antibalas, anticortes. Aquí en mi oficina tengo un chaleco antibalas; yo ando generalmente con radio y con otros elementos de protección personal que la ley hoy día regula.
—En términos generales y con base en su experiencia, ¿ha faltado voluntad para frenar el avance del crimen organizado y/o narcotráfico? ¿Ha habido complejos ideológicos por parte del gobierno, por ejemplo?
No sé si de parte del gobierno, porque finalmente siempre se responsabiliza al gobierno de turno, el que sea. Yo creo que tiene que ver más con lo legislativo; aquí hay una falta también de que los diputados y las diputadas pongan en el centro las problemáticas que de verdad tenemos quienes estamos todo el día en el territorio. Yo no responsabilizo al gobierno porque generalmente es sencillo responsabilizar al gobierno, pero acá yo creo que hay una falta de legislación con respecto a ver cómo combatimos de verdad (…) Hoy día hay gente que cree que por combatir, por ejemplo, el comercio ambulante u otro tipo de incivilidades, uno automáticamente es totalitario, de izquierda, de derecha, de ultraderecha, etc., cuando finalmente la seguridad de nuestros vecinos no tiene un color político ni un marco ideológico. Yo creo que ahí se ha pecado mucho por parte de todos los sectores políticos, o cuando se abanderan o cuando tienen temor de abanderarse por una causa para no ser juzgados quizás por algunas minorías cuando las grandes mayorías están sufriendo hoy día el flagelo de la delincuencia.
—¿Y cómo evalúa el rol de las policías?
Lo evalúo de manera positiva, por lo menos nosotros hemos estado trabajando fuertemente con la Policía de Investigaciones y con Carabineros, también creo sí que es importante, y es algo que todos los alcaldes creo que lo han expresado, que falta dotación de Carabineros.
Las futuras autoridades: “Con el delegado que nos tocó es un poco complejo”
—Ud. ya se reunió con Germán Codina, ¿qué opinión le merece el perfil como próximo delegado presidencial? Y, en general, ¿qué expectativas tiene de la administración en Kast? En cuanto al trabajo en conjunto.
Nosotros nos topamos con Germán en un velorio, conversamos de pasillo. Yo el día anterior había estado en un medio y había comentado que a nosotros nos dejaba mucho que desear lo que fue la administración de Germán en Puente Alto porque cuando recibimos la municipalidad, la recibimos con 4 vehículos de seguridad operativos. Hoy día, contando las motos, tenemos 47. Recibimos el comercio desatado, con instrucciones y oficios de Contraloría que eran claros y que decían que había que regularizar la ordenanza y el comercio, que estaba desbordado. Entonces, hoy día nosotros tuvimos que tomar diferentes decisiones que son complejas porque yo creo que a ningún alcalde le gusta quedar mal con nadie, pero para hacer merengue —como dicen— hay que romper huevos, y para hacer la pega uno no puede quedar bien con todo el mundo. Hemos tenido que tomar estas decisiones y yo no sé la verdad si en estos otros cargos políticos que van a ejecutar van a tener la misma posición que tuvieron cuando eran alcaldes. En ese sentido, sí, nosotros tenemos una crítica bien fuerte hacia esa gestión porque finalmente yo creo que se confundía un poco el rol social sobre el tema de la seguridad. Entonces, hoy día cuando nosotros conversamos con los inspectores y yo les digo “hay que sacar el ruco”, me dicen “¿en serio, podemos sacarlo?” y (les digo) “sí, hay que sacarlo”, (ellos dicen) “es que antes no nos dejaban sacarlo”. No, ahora hay que sacarlos todos (…) Desde ahí a nosotros nos ha dejado mucho que desear eso y no sabemos cómo se venga esa mano porque finalmente para combatir el comercio, o para combatir toda esta incivilidad, como he dicho, hemos tenido que quebrar hartos huevos y no vamos a dejar de quebrar huevos por hacer la pega. Entonces, esperamos que las autoridades que asuman estén en esa misma línea.
—¿Cree que será así?
—¿Cuál es su postura frente a la existencia del cargo de delegado presidencial? ¿Cree que hay duplicidad de funciones con el gobernador o es necesario que existan ambas figuras?
—¿Se debería eliminar ese cargo?
Creo que podría mantenerse el cargo siempre y cuando se le asignen responsabilidades claras porque si efectivamente va a ser la representación del Presidente (…) también tiene que tener cierta autonomía o ciertas facilidades para poder resolver conflictos, porque si no ¿para qué me voy a juntar con él?
“Yo no me defino ni progresista ni socialdemócrata”
Voy a ser bien honesto con esto. Yo no me defino ni progresista ni socialdemócrata. De hecho, hay gente a la que le gusta pelear quién es más de derecha o quién es más de izquierda, el izquierdómetro. Eso yo lo regalo. Cuando yo asumí, me preguntaron dónde me posicionaba yo; yo les dije que me posicionaba en Puente Alto. Apoyamos a Jeannette porque creíamos en su proyecto, creíamos en sus propuestas, creíamos que hay muchas cosas positivas que se han ido desarrollando, pero yo creo que más allá de responsabilizar a ciertos personajes, creo que hay una responsabilidad en ciertos sectores y que hay gente que todavía no ha hecho una reflexión del porqué se gana o el porqué se pierde. Hoy, más allá de los aciertos o los desaciertos del gobierno actual de Gabriel Boric, hay una agenda que a un sector político, a lo menos, le ha complicado mucho, le ha hecho mucho ruido y no se ha querido poner los pantalones. Eso tiene que ver, por ejemplo, con la agenda de seguridad. Yo he visto un par de alcaldes, sí, como el caso de Tomás Vodanovic (Maipú), que ha querido combatir el comercio informal, como nosotros también lo hemos hecho en Puente Alto, pero para muchos sectores políticos lo que podemos estar haciendo nosotros es como ser fachos, ser de derecha, ser de otro sector político, y no se entiende. Como te decía, el tema de la seguridad es algo transversal. Entonces, hasta que la ciudadanía en su conjunto o quienes tengan algunos valores distintos, no lo vean así, creo que no se va a poder hacer una reflexión que esté a la altura de un país.
—¿Hay complejos de ciertos sectores políticos con la seguridad?
Sí, hay muchos complejos respecto a hacer la pega en materia de seguridad por los casos sociales. Ahora, eso yo también lo veía en Germán Codina, por eso yo no lo asocio tanto a la izquierda como a la derecha; quizás es más particular del sector de la izquierda, pero Germán Codina también tenía esa problemática. Acá con el dolor del corazón, uno no puede decir: “Oye, 250 personas no están por sobre 600 mil”. Uno entiende el caso, pero si nosotros no queremos hacer la pega para las grandes mayorías, finalmente a las grandes mayorías cualquier proyecto no les va a hacer sentido. Entonces, tiene relación un poco con lo que comento con respecto al proceso de Jeannette y de las demás agrupaciones, organizaciones o partidos; tiene que ver un poco con tomar posiciones más fuertes.
—¿Pudo conversar con el alcalde de Zapallar y líder de la Asociación Chilena de Municipalidades (ACHM), Gustavo Alessandri? ¿Cómo está la relación actualmente?
La verdad, yo nunca he tenido mala relación con Gustavo. Sí podemos tener diferencias y sí podemos discutir, lo que no quiere decir que uno tenga la razón o que el otro la tenga. Creo que en todos los lugares hay diferencias (…) yo he trabajado en muchas municipalidades con distintas realidades, conozco la realidad presupuestaria y conozco la realidad también en materia educacional. Entonces, finalmente, el problema que tiene Puente Alto no necesariamente es el problema que tiene Chonchi o Huara, y hay que tener como esa altura de miras para poder sentarse a debatir y a conversar con respecto a lo que pasa a nivel global.
Nosotros conversamos, vino gente de la Asociación Chilena de Municipalidades a visitarnos al municipio de Puente Alto, los recibí acá, me pidieron un par de reuniones y yo, la verdad, con todo este tema del comercio no pude atenderlos. Entonces, un día que tuve que ir a Viña del Mar, al Quisco, pasé también a Zapallar y aprovechamos de conversar con Gustavo (…) todo bien, pero nosotros igual le solicitamos a la Asociación Chilena de Municipalidades que ellos tomaran una postura política pública con respecto al apoyo a las municipalidades que sí quieren hacer el traspaso al SLEP (…) Yo creo que el problema no es que la educación sea pública o sea municipal, creo que todos los que tenemos el corazón en el territorio y todas las personas que creemos más en lo comunitario, queremos que la educación sea municipal y poder incidir en los proyectos y que la educación no solamente sea un colegio, sino que sea un agente de transformación en los territorios, que las comunidades puedan participar de los establecimientos educacionales, pero ¿cuál es el problema? Hoy día, con los recursos que nosotros tenemos, no nos alcanza. Nosotros, con suerte, con la plata que tenemos pagamos sueldos y lo demás lo tenemos que postular a fondos externos. Aun así, no nos alcanza para hacer los cambios que nos gustaría y es súper frustrante.
Transporte y conectividad: La extensión del Metro y propuesta de van como colectivos
—En cuanto a transporte, las futuras Líneas 8 y 9 del Metro de Santiago conectarán Puente Alto con el centro y sector oriente de Santiago. ¿Qué opinión le merece el proyecto? ¿Tiene algún reparo u observación?
—¿Qué le parece la propuesta del futuro ministro de Transportes, Louis De Grange, quien evalúa un cambio normativo que permita que vehículos tipo van operen como colectivos? ¿Lo ve positivo?
Esta propuesta no es innovadora, hace rato está dando vuelta. Nosotros nos hemos juntado con los distintos gremios de los colectiveros y muchos dicen: “Oye, muchas veces con suerte lleno el colectivo y me vas a pedir reconvertirme a una van”. Entonces, hoy día, por lo menos, lo que están exigiendo los gremios de los colectiveros, que es lo que nosotros hemos conversado (…) es que ellos pudieran ser considerados dentro del pago de la tarjeta VIP. Entonces, cuando una persona llega en metro a la plaza de Puente Alto y se quiere ir hacia su casa, que pueda pagar con la tarjeta VIP el colectivo. Que finalmente eso también entre dentro del mismo pasaje y no venga a potenciar más la dificultad económica porque cuando se implementó el Transantiago, en primera instancia, para los vecinos que venían del sector rural, tenían que tomar una micro, tenían que tomar el metro y tenían que tomar otra micro y antes tomaban solamente una micro y los dejaba ahí. Entonces, para no seguir volviendo esto más engorroso, es muy importante interconectar el servicio y el sistema. Yo creo que por ahí pasa un poco hoy día la apuesta de desarrollo.