División en el Congreso de EE.UU. tras los ataques contra Irán: demócratas exigen autorización y republicanos respaldan la ofensiva
Demócratas exigen explicaciones, autorización del Congreso y advierten sobre el riesgo de otra guerra prolongada en Oriente Medio, mientras republicanos respaldan la ofensiva como una acción decisiva para frenar la amenaza nuclear y militar del régimen iraní.
Los ataques lanzados por Estados Unidos e Israel contra Irán desataron una inmediata reacción en el Congreso estadounidense, donde demócratas cuestionaron la legalidad y el alcance de la operación, mientras que republicanos cerraron filas en torno al presidente Donald Trump.
El líder de la mayoría demócrata en el Senado, Chuck Schumer, reveló que habló con el secretario de Estado, Marco Rubio, para exigir claridad sobre la ofensiva.
“Le imploré que fuera franco con el Congreso y el pueblo estadounidense sobre los objetivos de estos ataques y lo que viene después”, escribió en X. Si bien afirmó que “Irán nunca debe poder obtener un arma nuclear”, advirtió que “el pueblo estadounidense no quiere otra guerra interminable y costosa en Oriente Medio cuando hay tantos problemas en casa”.
Schumer criticó que la administración “no ha proporcionado al Congreso ni al pueblo estadounidense detalles críticos sobre el alcance y la inmediatez de la amenaza” y sostuvo que “los ciclos erráticos del presidente Trump de arremeter y arriesgar un conflicto más amplio no son una estrategia viable”. Además, exigió una sesión informativa clasificada inmediata para todos los senadores y pidió que el Senado haga valer su “deber constitucional” mediante la aprobación de una resolución para aplicar la Ley de Poderes de Guerra.
En la Cámara de Representantes, el líder demócrata Hakeem Jeffries cuestionó que el presidente haya actuado sin autorización legislativa. “Los redactores de la Constitución otorgaron al Congreso el poder exclusivo de declarar la guerra”, recordó.
También puso en duda la narrativa oficial: “Si el programa nuclear de Irán fue ‘completamente y totalmente pulverizado’ en junio de 2025, como proclamó Donald Trump, no debería haber necesidad de atacarlos ahora”. Los demócratas respaldan una Resolución de Poderes de Guerra impulsada por los representantes Ro Khanna y Thomas Massie para obligar al retiro de fuerzas estadounidenses de las hostilidades sin autorización del Congreso.
Republicanos defienden acción “decisiva” y “necesaria”
En contraste, el senador republicano Ted Cruz defendió la ofensiva al señalar que, “bajo el liderazgo del presidente Trump, Estados Unidos está actuando sistemáticamente contra los enemigos estadounidenses que han socavado nuestra seguridad nacional desde la Guerra Fría”.
Cruz afirmó que el régimen iraní “ha estado aterrorizando y asesinando a estadounidenses durante 47 años” y que “ahora buscan armas nucleares y la capacidad de golpear el territorio nacional estadounidense”. A su juicio, “la acción de hoy mejorará la seguridad nacional de los Estados Unidos y de nuestros aliados”, y agradeció a las fuerzas armadas y a Israel por “luchar junto a los EE.UU. en nombre de nuestros intereses mutuos”.
En la misma línea, el senador Tom Cotton enumeró décadas de enfrentamientos con Teherán —desde la crisis de los rehenes hasta ataques en Irak y Afganistán— y aseguró que “la cuenta finalmente ha llegado para los ayatolás”. Calificó la misión como “vital” para la “venganza, la justicia y la seguridad”.
Los republicanos sostienen que “el régimen iraní nunca ha estado más débil” y que, sin el uso de la fuerza, Teherán continuaría ampliando su capacidad para amenazar a Estados Unidos y a sus aliados.