Cómo funciona la nueva pantalla “antimirones” del Samsung Galaxy S26 Ultra
La firma coreana le puso una lápida a las micas con el estreno de la primera “Pantalla de Privacidad integrada” en un teléfono. Ahora inclinar el celular en el metro para evitar miradas ajenas pasó a ser una solución tecnológica definitiva que protege la información personal sin sacrificar calidad de imagen. Pero, ¿cómo funciona?
Todos lo hemos hecho. Vamos en el transporte público, nos acomodamos en una sala de espera llena de gente, y entonces abrimos la aplicación del banco, ingresamos una contraseña o leemos un correo confidencial. Casi por instinto encogemos los brazos e inclinamos la pantalla para esquivar el rabillo del ojo de la persona de al lado.
Durante años, proteger nuestra privacidad en el celular implicó comprar micas y aceptar una dolorosa renuncia: menos brillo, menos definición, menos color. Nos acostumbramos a pegar una lámina plástica oscura sobre pantallas que costaban cientos de dólares, con la promesa de la discreción, pero que terminaba sacrificando la calidad por la que habíamos pagado.
Hoy, con el lanzamiento del Galaxy S26 Ultra, Samsung decide dar un salto en privacidad.
La compañía acaba de presentar en San Francisco lo que llama la primera Pantalla de Privacidad integrada del mundo en un dispositivo móvil. Es una innovación que transforma la protección visual, sacándola de la cuneta de accesorios de terceros para convertirla en una función nativa del hardware.
Jubilando las micas plásticas
Las micas de privacidad nacieron para proteger nuestros datos en espacios públicos, pero siempre representaron un compromiso incómodo. Reducían drásticamente los ángulos de visión (incluso para el propio dueño del equipo), disminuían el brillo al mínimo en días soleados y alteraban los colores, arruinando la experiencia premium que exige un teléfono flagship como los Ultra de las series Galaxy.
El recién lanzado Galaxy S26 Ultra elimina este dilema de raíz. Gracias a una combinación de hardware avanzado y software, el panel del dispositivo controla -a nivel de panel y subpixeles- cuánta luz se escapa hacia los ángulos laterales.
El resultado es binario y efectivo:
Todo esto sin capas adhesivas y manteniendo la calidad de imagen frontal cuando la función está desactivada.
Privacidad que entiende el contexto
Pero la verdadera innovación técnica del S26 Ultra no se limita a bloquear miradas, sino que va por su adaptabilidad. La Pantalla de Privacidad es una herramienta inteligente que el usuario puede personalizar para que entre en acción solo cuando es estrictamente necesario:
Esta flexibilidad convierte a la privacidad en una experiencia dinámica. En un café, en una reunión de directorio o en el metro, la pantalla se adapta al entorno.
El nuevo estándar de la industria
Basándose en décadas de liderazgo en la fabricación de paneles, Samsung busca inaugurar una nueva categoría dentro del mercado móvil. En una época dominada por una IA proactiva y omnipresente, la privacidad física del hardware también debía dar el salto.
La proeza se suma al anuncio de TM Roh, co-CEO de Samsung, de llevar la inteligencia artificial a 800 millones de dispositivos hacia fines de 2026.
En San Francisco, La Tercera pudo escuchar de primera fuente a HS Jo, Presidente y CEO de Samsung Latinoamérica que conoce desde hace décadas las tendencias en la región. “Nuestra visión es clara: democratizar la IA como infraestructura. No vemos a la IA como una característica premium para un grupo cerrado, pensamos que debe convertirse en una infraestructura cotidiana e invisible”, comentó.
Luego, añadió: “Para lograrlo, nuestra expansión no se limita a los smartphones, todos los nuevos productos que lanzaremos este año, sumando tablets, PCs y wearables, contarán con experiencias de IA”.
Como es costumbre en Samsung, esta nueva pantalla está integrada al robusto ecosistema de Knox y Knox Vault, incluyendo tecnologías de criptografía para blindar el equipo contra amenazas y asegurando siete años de actualizaciones de seguridad.