El trasfondo de un cambio de gabinete que impacta al corazón de La Moneda y al diseño ministerial de Kast
La reciente decisión del presidente José Antonio Kast de solicitar la renuncia de las ministras Trinidad Steinert (Seguridad) y Mara Sedini (Secretaría General de Gobierno) ha generado sorpresa y desazón en el oficialismo. La comunicación se realizó durante una reunión en La Moneda en el contexto de un comité ampliado, en una semana crítica para el Gobierno, coincidiendo con la votación de una megarreforma y a solo 69 días de haber asumido sus cargos las ex ministras. Este cambio de gabinete se considera el más prematuro desde el retorno a la democracia, lo que ha llevado a cuestionamientos sobre el diseño ministerial de Kast y su capacidad para corregir el rumbo. Los nuevos ministros, Claudio Alvarado y Martín Arrau, son figuras con respaldo político más sólido, lo que busca subsanar la falta de conexión política que se evidenció con Steinert y Sedini, quienes eran independientes sin apoyo de Chile Vamos o Republicanos. Alvarado, como jefe de gabinete y vocero, y Arrau, como nuevo ministro de Seguridad, son vistos como piezas clave en el nuevo esquema ministerial. Sin embargo, la salida de Steinert y Sedini también afecta la narrativa del presidente sobre no improvisar y lograr resultados rápidos, especialmente en el contexto de la crisis de seguridad que fue una de sus promesas de campaña. Desde los partidos oficialistas, aunque se respaldó el cambio, se envió un mensaje claro al presidente: es momento de consolidar la gestión.