Desde 1993 que no se construía una: así será la primera fundición de cobre en Chile en más de 30 años - La Tercera
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Desde 1993 que no se construía una: así será la primera fundición de cobre en Chile en más de 30 años - La Tercera

El proyecto, que contempla inversión de US$1.700 millones, estará habilitado para procesar 850.000 toneladas de concentrado de cobre por año, tres veces la capacidad actual. El plan es comenzar las obras este año, para iniciar operaciones en 2031.

Será la primera fundición desarrollada desde cero en el país desde 1993. Nueva Paipote, de la empresa estatal Enami, obtuvo su permiso ambiental en octubre del año pasado tras 23 meses de tramitación, y hoy se encuentra en proceso de búsqueda de financiamiento -encomendado a los bancos de inversión JP Morgan y Citi- con el objetivo de iniciar las obras este año.

Emplazado en la Región de Atacama, el proyecto triplicará el tamaño de la antigua fundición Hernán Videla Lira, hoy en proceso de cierre, llegando a 850.000 toneladas de concentrado de cobre al año. Además, considera una refinería electrolítica que producirá 240.000 toneladas de cátodos de cobre.

Nueva Paipote, primera fundición de cobre en Chile en más de 30 años

Todo ello, con alta tecnología en materia ambiental y de eficiencia energética, alcanzando un nivel de captura de emisiones de 99%. Adicionalmente, el 50% del consumo de energía eléctrica será autogenerado por aprovechamiento del calor de la propia fundición.

En materia de fuerza laboral, la fase de construcción demandará alrededor de 3.000 personas, mientras que una vez en operaciones, a partir de 2031, la dotación permanente será de unos 600 trabajadores.

Detrás de esta iniciativa hay un verdadero cambio de paradigma: de acuerdo con cifras de la Comisión Chilena del Cobre (Cochilco), si en 1990 solo el 14% de la producción de cobre correspondía a concentrados de cobre, en 2024 esa cifra había aumentado al 60%, y las proyecciones indican que esta tendencia se profundizará en el futuro.

La posta la ha tomado Asia, y particularmente China, que hoy domina la industria mundial de fundiciones. “Esta región ha consolidado una posición estratégica en toda la cadena de valor, gracias a inversiones sostenidas, avances tecnológicos y políticas de fortalecimiento industrial”, señala el estudio Análisis Mercado de Concentrados e Industria de Fundiciones, presentado por Cochilco en julio del año pasado.

Desafío estratégico de la fundición NUeva Paipote

En relación con el abastecimiento de concentrados para la futura fundición, son optimistas y no ven riesgos de falta de material. Sus proyecciones indican que el material a procesar provendrá en un 30% de la pequeña y mediana minería que hoy tiene relaciones comerciales con Enami. A esto se suma que, de acuerdo con proyecciones, la región en que se emplazará el proyecto alcanzará hacia el año de inicio de las operaciones -2031- una producción de 1,5 millones de toneladas de concentrados de cobre. Por ello, ya han iniciado conversaciones con compañías mineras que operan o desarrollan proyectos en la región.

“Contar con una fundición moderna y eficiente ubicada en la misma región es una gran ventaja logística para las compañías mineras con quienes ya estamos en conversaciones, por lo cual no vemos riesgos de cuellos de botella o subutilización”, complementa Sanhueza.

Emisiones y permisos ambientales de la nueva fundición de cobre

En materia ambiental, la futura fundición incorpora tecnología que permite reducir de manera significativa las emisiones, y en su resolución de calificación ambiental (RCA se incluyen una serie de medidas de mitigación y compensación, en temas como mejoramiento vial, y barrido y aspirado de calles pavimentadas, además de compromisos ambientales voluntarios propuestos por la empresa.

“Las fundiciones existentes en Chile tienen tecnología antigua, y se han ido adecuando a las nuevas normativas ambientales a medida que entran en vigencia. Pero fueron diseñadas originalmente con otros estándares y su adecuación a las nuevas normativas ha implicado inversiones relevantes que las han llevado prácticamente a su límite técnico. Como Enami, tuvimos la oportunidad de diseñar una fundición desde cero, nueva, con tecnología moderna y pensando en una operación y exigencias proyectadas para los próximos 50 años”, sostiene el ejecutivo a cargo del proyecto.

En relación con el proceso de obtención de permisos, Sanhueza explica que este se basó en el diálogo permanente con las comunidades. “Enami consiguió el permiso ambiental luego de 23 meses de tramitación. Este proceso constó de una participación ciudadana anticipada y un diálogo permanente con las comunidades aledañas de Paipote, Copiapó y Tierra Amarilla. Y como parte de las medidas de gestión ambiental del proceso, el informe favorable de evaluación (ICE) del proyecto de modernización contempla una serie de compromisos adquiridos y requeridos en materias de calidad del aire y emisiones atmosféricas en los que Enami ya está trabajando”, plantea.

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