Sin el PDG y con portazo de la centro izquierda: el escenario que le depara a la megarreforma en el Senado tras triunfo del Gobierno en la Cámara
La Cámara de Diputados aprobó este miércoles la megarreforma de José Antonio Kast, conocida como el proyecto de Reconstrucción Nacional, con 90 votos a favor, 59 en contra y una abstención. La votación, que se extendió por más de cuatro horas, estuvo marcada por intensos debates entre el oficialismo y la oposición. La Moneda celebró el despacho del proyecto, ya que los ministros de Interior, Claudio Alvarado; de Segpres, José García Ruminot; y de Hacienda, Jorge Quiroz, cumplieron con la solicitud del presidente de tener la reforma lista antes de la Cuenta Pública del 1 de junio. La urgencia se debió a que el jueves es feriado y la próxima semana es distrital, lo que limitaba el tiempo para avanzar en el proyecto. El Ejecutivo logró aprobar aspectos clave de la reforma, como la reducción del impuesto de primera categoría a las empresas del 27% al 23% en cuatro años y la invariabilidad tributaria de 25 años para inversiones superiores a US$50 millones. Sin embargo, la oposición también logró avances, incluyendo la aprobación de la Sala Cuna Universal y el rechazo a un artículo que permitía el uso de obras protegidas por inteligencia artificial sin autorización. Con el despacho consumado, el Gobierno enfrenta un escenario complicado en el Senado, donde no cuenta con el apoyo del Partido de la Gente, y la Democracia Cristiana ha cerrado la puerta a la negociación, exigiendo un diálogo más respetuoso y menos apresurado.