La grave enfermedad que Gilberto Gil transformó a en una celebración musical de la vida - La Cuarta
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La grave enfermedad que Gilberto Gil transformó a en una celebración musical de la vida - La Cuarta

Tras enfrentar en 2016 una insuficiencia renal que lo llevó a múltiples hospitalizaciones, el icónico músico brasileño convirtió esa experiencia en inspiración para Ok Ok Ok (2018), un álbum que celebra la recuperación, la familia y el acto de vivir plenamente.

En 2016, Gilberto Gil, emblemático cantautor brasileño, exministro de Cultura y figura central del movimiento tropicalista, vivió una de las etapas más delicadas de su vida.

El 25 de febrero, fue internado por primera vez para recibir tratamiento contra el diagnóstico. Inmediatamente después, debió someterse a una biopsia de corazón.

Ese mismo año, en junio, julio y agosto, volvió a ser internado en el Hospital Sirio-Libanês de São Paulo para continuar con el tratamiento y someterse a exámenes de rutina que exigían sus cuidados médicos y varios tipos de quimioterapia.

Estos cuatro episodios de hospitalización, acumulados a un diagnóstico de síndrome cardiorrenal (que combina insuficiencia renal con problemas cardíacos), representaron un año difícil para el artista.

Gilberto Gil, que entonces tenía 74 años, suspendió incluso conciertos de su gira junto a Caetano Veloso debido a esta situación, aunque logró recuperarse lo suficiente para participar de eventos como la ceremonia inaugural de los Juegos Olímpicos Río 2016.

“Ok Ok Ok”: el álbum del antes y el después

Esa experiencia marcó un antes y un después en su mirada sobre la vida y la música.

En agosto de 2018, dos años después de iniciar ese arduo proceso de recuperación, Gil presentó “Ok Ok Ok”, su primer álbum y colección de canciones inéditas después de ocho años.

En la rueda de prensa para el lanzamiento del disco, Gil explicó que el álbum es “una exaltación a mi vitalidad y a mi capacidad de volver a componer con gusto”.

El trabajo musical reúne doce temas que el propio artista comenzó a componer durante la convalecencia, proceso durante el cual reflexionó sobre la vida, la finitud, sus afectos y la propia recuperación.

Aunque el tema que da título al álbum (“Ok Ok Ok”) posee un mensaje con matices políticos y sociales, el espíritu general de la producción fue entendido como una celebración de estar vivo después de atravesar momentos de fragilidad extrema.

Homenajes

Además, el disco incluye distintos homenajes personales.

Hay canciones dedicadas a su familia (como a su bisnieta) y a los médicos que lo atendieron durante su enfermedad, como a los cardiólogos responsables de su tratamiento (Roberto Kalil Filho y Roberta Saretta) quienes recibieron menciones en composiciones como “Quatro Pedacinhos” y “Kalil”.

“Ella hizo extraer cuatro pedacitos de mi corazón. Luego hizo analizar los cuatro pedacitos. Uno para saber si tengo miedo. Uno para saber si siento dolor. Uno para conocer mis secretos. Uno para saber si siento amor” (extracto de "Quatro Pedacinhos“, traducida al español).

Ok Ok Ok no solo marcó el regreso de Gilberto Gil como creador activo tras una convalecencia prolongada, sino que también fue reconocido por la crítica: acompañado por invitados y producciones cuidadas, el álbum fue valorado como uno de los lanzamientos más significativos de 2018 en Brasil.

Su último show en Chile

Gilberto Gil se prepara para una última visita a escenarios chilenos como parte de su gira de despedida “Tempo Rei”.

El show en Santiago promete una experiencia sensible y rica en historia musical, acompañada por una banda conformada en gran parte por familiares, bajo la producción de Lotus y con entradas aún disponibles en el sistema Puntoticket.

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