Trump presumió de logros migratorios y poderío militar, y desafió al Congreso y a la Justicia
El presidente estadounidense, Donald Trump,presumió de avances en la lucha contra el narcotráfico y la inmigración, rechazó el poder del Congreso para imponer aranceles y alardeó de la misión de captura de Nicolás Maduro y del poder militar estadounidense frente a las ambiciones nucleares de Irán en el primer discurso sobre el Estado de la Unión de su segundo mandato.
"Después de solo un año, puedo decir con dignidad y orgullo que hemos alcanzado una transformación que no se ha visto nunca; un giro para la historia", señaló Trump, que fue repetidamente ovacionado por los legisladores republicanos y miembros de su gabinete y abucheado por los demócratas.
Durante su discurso, Trump aseguró que bajo su mandato el país está "ganando tanto" que los ciudadanos le piden detenerse: "Estamos ganando demasiado, no podemos soportarlo. No estábamos acostumbrados a ganar nada hasta que usted llegó. Pero yo les respondo: 'No, ustedes van a seguir ganando como nunca antes han ganado en la historia'", dijo.
El republicano también reprochó a los magistrados del Tribunal Supremo, también presentes en el discurso, por su "desafortunado" fallo de la semana pasada en el que una mayoría de seis jueces declaró ilegales los aranceles impuestos a través de una ley de emergencia económica.
El Supremo consideró que Trump debía pasar por el Congreso para imponer aranceles, que el mandatario argumentó como esenciales para dibujar una política exterior a favor de Estados Unidos.
Desafío al legislativo
Hoy, el presidente desafió al Legislativo: "La acción del Congreso no será necesaria", dijo, para la aplicación del nuevo marco legal para mantener los aranceles globales del 10% que impuso desde este martes en respuesta a la decisión del Supremo.
"Los aranceles seguirán bajo alternativas legales totalmente aprobadas y probadas y que conducirán a una solución que será más fuerte que la anterior", aseguró Trump, que anunció que impondrá gravámenes globales de hasta el 15% con base en una ley de 1974.
Las palabras de Trump dan a entender que no buscará el apoyo del legislativo para la activación de esta nueva fase de su política comercial.
El mandatario fue un paso más allá al defender la imposición de gravámenes sobre las importaciones al aventurar que sustituirán a la recaudación de impuestos sobre las personas físicas.
"Paz a través de la fuerza"
Trump reiteró que en el primer año de su segundo mandato ha conseguido ocho acuerdos de paz y que su política exterior se basa en la máxima de "paz a través de la fuerza". Presumió de la operación del mes pasado en la que capturó al presidente venezolano Nicolás Maduro o de la renovada "dominación" estadounidense en Latinoamérica.
A Maduro lo llamó "uno de los capos más siniestros" o "dictador fuera de la ley", y aseguró que la operación militar que lo capturó fue una "victoria colosal" que lo ha llevado frente a la Justicia estadounidense.
Por el contrario, dijo que ahora Venezuela, que mantiene intactas las estructuras del chavismo, es un "nuevo amigo y socio" y que trabaja "de cerca" con la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, para "desencadenar extraordinarios avances económicos para ambos países y los ciudadanos que tanto han sufrido".
También subrayó que el bombardeo que el Pentágono llevó a cabo el año pasado sobre Irán destruyó "el programa de armas nucleares" de Teherán, aunque al mismo tiempo aseguró que los ayatolás no han renegado de su deseo de poseer armamento atómico.
"Lo aniquilamos (el programa nuclear), y quieren empezar de nuevo", aseguró.
En un momento en que Washington mantiene el despliegue militar en torno a Irán más importante en Oriente Medio desde la guerra de Irak de 2003, el presidente estadounidense aseguró que Teherán nunca tendrá "un arma nuclear".
A su vez, a pocas horas de que las delegaciones de EE.UU. e Irán se reúnan en Ginebra para intentar llegar a una solución diplomática, Trump aseguró que sigue prefiriendo un acuerdo negociado a la intervención militar.
Reproches a su antecesor
"Cuando hablé en esta cámara hace 12 meses, había heredado una nación en crisis, con una economía estancada, inflación a niveles récord y una frontera abierta de par en par", indicó el mandatario al inicio de su alocución, insistiendo de nuevo en cargar contra su predecesor en el cargo, el demócrata Joe Biden.