El Papa versus Trump
En un contexto de cambios en el orden mundial, el Papa León XIV, nacido en Chicago y con un pasaporte peruano, ha emergido como una figura influyente en la política global. Desde su elección, ha tomado una postura firme en contra de la guerra, convirtiéndose en un referente moral que trasciende el ámbito religioso. Su primer año de pontificado ha estado marcado por tensiones con el presidente estadounidense Donald Trump, quien ha criticado al Papa por su enfoque en política exterior y su supuesta suavidad ante la criminalidad. La relación entre el Vaticano y Washington se ha deteriorado, en contraste con la cooperación que existió durante la Guerra Fría. La nacionalidad estadounidense del Papa le otorga un impacto único en la política de EE.UU., especialmente al abogar por el fin de lo que él considera una "guerra injusta". A diferencia de sus predecesores, el Papa habla inglés como lengua materna, lo que le permite comunicarse directamente con el público estadounidense. La falta de una oposición unificada podría amplificar la influencia del Papa en las próximas elecciones de medio mandato. Trump, aunque de origen presbiteriano, ha intentado apropiarse de valores cristianos en su carrera política, pero su enfoque ha sido criticado por el Papa, quien ha cuestionado la coherencia de su postura pro-vida en relación con las políticas migratorias.