Gloria Estefan hace bailar a la Quinta Vergara y recuerda a Cuba en una emotiva apertura del Festival de Viña 2026
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Gloria Estefan hace bailar a la Quinta Vergara y recuerda a Cuba en una emotiva apertura del Festival de Viña 2026

La estrella de la canción latina abrió el Festival con una presentación de una veintena de temas, en que repasó lo más representativo de su carrera; de un arranque trepidante a ritmo de salsa, al coro masivo y un momento para su material más romántico. También sumó Cuba Libre, un tema dedicado a su país natal, hoy en medio de la crisis. En ese momento, se subió el animador José Antonio Neme a bailar, en un pasaje que no cuadró con el resto del show.

Con una estrella de la música latina, en toda regla, arrancó Viña 2026. La cantante Gloria Estefan subió al escenario de la Quinta Vergara en el primer número de la jornada inaugural del domingo 22 de febrero, con un show en que repasó una veintena de temas representativos de su trayectoria.

De allí que la obertura incluyera a las voces contemporáneas de Nico Ruiz, Cami y Princesa Alba, cantando una selección de temas que hablaban de la historia del Festival y América Latina. El primero cantó una bachatera versión de El tiempo en las bastillas, la canción con que Fernando Ubiergo levantó la Gaviota de Plata en la competencia internacional de 1978.

Le siguió la cantante Cami, quien interpretó con brío la inmortal Si somos americanos, de Rolando Alarcón, uno de los nombres claves del neofolklore. Un momento en que se invitó a la gente a participar. Cuando la artista entonó la frase del estribillo que da título al tema, el público le respondió a una sola voz: “seremos una canción”. Una dinámica que se practicó minutos antes del inicio de la transmisión, cuando el periodista César Antonio Campos salió a animar al respetable.

El segmento cerró, ante la ovación del respetable, con Princesa Alba quien, a tono con el número estelar de la jornada, interpretó Conga, el hit de Miami Sound Machine que en la voz de Gloria Estefan sonó en la medianía de los ochenta en la Quinta Vergara. El público reaccionó con total entusiasmo. “¡Arriba Viña!“, dijo el animador Rafael Araneda (quien esta temporada suma 10 años animando el evento) al entrar al escenario junto a Karen Doggenweiler.

Una ovación bajó desde la galería para recibir a Gloria Estefan. Acompañada por una extensa banda que incluye bronces, coristas, una extendida sección de percusiones y un cuerpo de bailarines, entró al escenario soltando acotados pasos de baile. La animada Oye mi canto, subrayando su arreglo salsero, marcó el inicio. La Quinta bramó.

Sin pausas, el show avanza ligando una canción a otra. Estefan lució oficio. Su voz suena con el desgaste natural de los años, pero muestra destreza en acomodar el fraseo. “Que alegría estar aquí de nuevo Viña”, saludó. Luego dedicó al público la romántica Con los años que me quedan, el single del álbum Mi Tierra con el que la cubana-estadounidense encabezó el Billboard Hot Latin Songs en 1993. Una versión que enfatizó el buen trabajo de guitarras, de evidente inspiración en el bolero.

Fue el momento de las baladas, que permitió algo de sosiego al show; la artista le imprime una sentida interpretación a la clásica Como me duele perderte. El ánimo se levantó con las salseras Ayer y Abriendo puertas (con imágenes de la artista en los años noventa en pantalla).

“Me llevo esta Gaviota en la mano y en el alma”, dijo, la artista, visiblemente emocionada. Incluso tuvo palabras para su natal Cuba, antes de entonar Cuba Libre, un tema muy personal -lanzado en 1998- en que aborda la añoranza por su isla natal, tras salir al exilio con su familia luego del triunfo de la revolución de Fidel Castro. Una jugada atingente al complejo momento que vive el país, hoy en medio de apagones y una dura carestía. “Y aunque me fui de mi país a los 2 años no hay día en que no piense en ellos”.

Era un momento emotivo que coronaba la noche, pero en eso entró al escenario el animador de Mega, José Antonio Neme, para bailar con la artista. Bromearon, hubo una energía, pero definitivamente no fue un aporte.

Para el final, no podía faltar Conga, la canción que le dio notoriedad como parte de Miami Sound Machine en 1985. Mientras, el “Monstruo” rugió para pedir la merecida Gaviota de Oro. Se la entregaron. incluso algunos pedían la de Platino. La fiesta siguió. Un premio para una apertura del Festival, a la altura de su historia.

Estefan también ganó en rating: en su show, entre las 22.15 y las 23.47 horas, y mientras en el Festival de la Comedia de CHV competía con Bombo Fica, marcó un promedio de sintonía de 1.777.989 espectadores. En tanto, CHV llegó a 792.613.

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