Kast arma a contrarreloj su gabinete en medio de creciente malestar de los partidos - La Tercera
Los factores que removieron el escenario son principalmente tres: los cuestionamientos y presiones de los partidos políticos del sector que están descontentos con el diseño, el portazo del Partido Nacional Libertario (PNL) a integrar el gobierno, decisión que dejó sin uno de sus respaldos parlamentarios más relevantes al presidente electo y el “no” de Rodolfo Carter a asumir el Ministerio de Seguridad.
Por lo mismo, Kast se vio forzado a hacer modificaciones. El jueves optó por bajar el nombre del periodista y exejecutivo de CMPC Guillermo Turner, quien ya estaba confirmado para asumir en Defensa.
Junto con Turner, el mandatario electo también comenzó a revisitar otras de sus carteras que ya se daban por zanjadas, con el objetivo de buscar mayores equilibrios políticos en su futuro gabinete, pese a que públicamente se ha resistido y ha dicho que “no estarán todos” en su administración, con el objetivo de intentar instalar que no “habrá cuoteo”.
De esta forma, se abrió nuevamente espacio para que actores que habían quedado al margen volvieran a mirar el tablero.
Hasta ahora, el criterio es que haya al menos un ministro por cada partido que respalda a Kast, a excepción de los republicanos, que tienen a dos confirmados (Martín Arrau y María Jesús Wulf).
Junto con ellos, los nombres de colectividades que están ratificados son Claudio Alvarado (UDI) en Interior, José García (RN) en Segpres, Ximena Rincón (Demócratas) en Energía y Francisco Undurraga (Evópoli). El resto corresponden a independientes.
De hecho, la caída de Turner y la confirmación de Rincón, dicen en el sector, responde a la presión que ejercieron los partidos.
Con la movida de Defensa se reactivó la reflexión dentro de los libertarios sobre si sumarse o no al gobierno. El propio timonel del PNL, Johannes Kaiser, dijo el viernes en conversación con Emol TV que “siempre hay espacio para cambiar de opinión cuando cambian las condiciones”.
Y añadió: “La pregunta es si va a haber una modificación. Y evidentemente no habría una modificación si nosotros hubiésemos aceptado”.
Su exjefe de campaña, el diputado Cristián Labbé, también hizo una reflexión en esa línea en Desde La Redacción de La Tercera. “Yo, en cuanto a si hay una posibilidad de retroceso o de reconsideración, espero que sí. El llamado, al menos mío, como militante y parlamentario del PNL, es el llamado a la directiva a que de una u otra manera pueda darle una vuelta (...). En un gobierno como el que viene, no podemos darnos el lujo de no estar”, afirmó.
En todo caso, también se habla del vicealmirante (R) Alberto Soto -y excompañero de lista al Senado de Arturo Squella- como un perfil de interés para Defensa. Su nombre, incluso, podría recalar en algunas de las subsecretarías de la repartición. En su última visita a la Oficina del Presidente Electo (OPE) afirmó que al presidente Kast “nunca le digo que no”.
En Seguridad volvió a surgir el nombre del general (R) y diputado electo Enrique Bassaletti. El excarabinero suma algunos apoyos por varias razones.
En primer lugar, se trata de un perfil plenamente identificado con el ADN republicano, aunque sin militancia formal, lo que lo vuelve políticamente más cómodo para el entorno del presidente electo. Además, en términos de costos políticos, su eventual salida desde la Cámara de Diputados es leída como menos grave que mover a un senador recién electo, debido a que son cuatro años en ese cargo.
Pero la falta de definición en Seguridad y Defensa no son las únicas carteras que mantienen en vilo al oficialismo entrante.
La presión de los partidos por el alto número de independientes considerados para el gabinete comenzó a irradiarse hacia otras carteras sectoriales que estaban relativamente avanzadas.
En ese contexto, los partidos apuestan a que situaciones similares a la de Turner afecten a May Chomali, considerada para encabezar Salud, y al economista Tomás Rau, quien figuraba como opción para Trabajo. Sin embargo, en el equipo de Kast transmiten que ese diseño se mantiene inalterado.
A ellos se suma Iván Poduje, contemplado para Vivienda, cuya nominación -señalan en el sector- también es cuestionada. La figura de Poduje, en particular, ha levantado reparos dentro de Chile Vamos. Hace algunas semanas, la diputada y vicepresidenta de RN, Ximena Ossandón, señaló que “para cargos políticos necesitas experiencia y tener redes. Si hay alguien que ha sido un poco violento con una importante cantidad de gente es Poduje”.
En todos estos casos, el factor común es el mismo: el cuestionamiento desde los partidos aliados a un diseño que privilegia perfiles técnicos y de confianza personal del presidente electo, por sobre los equilibrios partidarios más tradicionales.
Consultada sobre la búsqueda de equilibrios políticos y los cuoteos de los partidos, la vocera de la OPE, Mara Sedini, aseveró ayer que “más allá de los nombres, lo importante son las definiciones que ha ido tomando el presidente electo en torno a cuáles son las prioridades del país y cuáles son los perfiles de las personas para poder encabezar las distintas carteras que tienen mandatos claros (...). La OPE ha recibido a distintas organizaciones, personas, partidos políticos, analizando cuáles son las necesidades necesarias y construyendo de manera muy específica el perfil de quién debe encabezar ese proyecto”.
Y agregó: “El gobierno se compone de muchas capas, de muchos cargos, de muchas responsabilidades que a veces no están dentro de la primera línea, pero que son tremendamente relevantes. Hay espacio para los partidos y para los técnicos dentro del gobierno”.