Muere niño de 2 años al que trasplantaron un corazón quemado: conmocionó a Italia
El niño italiano Domenico, de dos años y medio, falleció tras recibir un corazón quemado en un trasplante defectuoso. El pequeño estaba en estado crítico desde diciembre debido a graves deficiencias en el transporte del órgano, causadas por el uso de hielo seco. Su madre, Patrizia Mercolino, busca crear una fundación en su nombre para ayudar a víctimas de negligencia médica. A pesar de una posible donación de órgano compatible, la familia decidió activar tratamiento paliativo al no haber esperanza.
“Acabo de recibir la llamada de la madre. Se acabó”,con estas palabras, el abogado de la familia informó a los periodistas que esperaban en el hospital Monaldi sobre el fallecimiento del pequeño.
Doménico y su nuevo corazón quemado
“Con profundo pesar, el Hospital Colli anuncia que esta mañana, sábado 21 de febrero de 2026, el joven paciente, trasplantado el 23 de diciembre de 2025, falleció tras un empeoramiento repentino e irreversible de su estado clínico”, reveló en un comunicado el hospital.
El niño se encontraba desde hace días estado crítico en la unidad de cuidados intensivos, conectado a un sistema de oxigenación, que reemplazaba temporalmente las funciones del corazón y los pulmones.
“Luchó hasta el final para poder conseguir un corazón”
Tras una exhaustiva evaluación médica y el estudio de los últimos exámenes por un equipo de especialistas de los principales hospitales italianos especializados en trasplantes pediátricos, se concluyó que las condiciones actuales del niño no eran compatibles con una nueva intervención quirúrgica, a pesar de que este martes se había notificado la posible disponibilidad de un órgano compatible.
Por ello, la familia decidió activar el protocolo del tratamiento paliativo porque “ya no había esperanza”.
Sobre el caso se están ocupando tanto las fiscalías de Bolzano como de Nápoles, ya que se cree que el hielo seco fue uno de los factores clave para el traslado de un corazón dañado al quirófano del Hospital Monaldi de Nápoles el 23 de diciembre, pero el corazón del bebé fue implantado posteriormente a pesar de que ya estaba dañado.
La madre del niño, Patrizia Mercolino, luchó hasta el final para poder conseguir un corazón para su hijo y con ella se volcó toda la ciudad de Nola, donde vive con su marido y otros dos hijos, que organizaron marchas para expresar su apoyo