Caso digno de CSI: cómo un ladrillo permitió el rescate de una niña abusada por pedófilo en la Deepweb
En la Deepweb se difundían fotos de una niña abusada sin dejar rastros, pero gracias a la observación detallada de las imágenes, un sofá y una pared de ladrillos, un equipo de expertos pudo identificar la ubicación de la menor. Tras cruzar datos, localizaron al delincuente en EE.UU., quien abusó de la niña durante seis años. El culpable fue arrestado y condenado a más de 70 años de prisión.
A veces, la realidad supera la ficción, y situaciones que solo se pueden dar en el mundo de series criminalísticas como CSI, también pasan en nuestro mundo. Así, se logró rescatar a una niña abusada cuyas fotografías daban vueltas en la Deepweb, la parte más oscura del Internet, gracias a una investigación y una extensa red de especialistas en ladrillos, sí, el material de construcción.
La historia fue relatada por un agente especial del Departamento de Investigaciones de Seguridad Nacional de Estados Unidos y publicada en el medio inglés BBC.
En ella comenta que las fotos sexuales de la menor proliferaban por la Deepweb y que el autor no dejaba ningún tipo de rastro que lo incriminara.
Imágenes de abuso en la Deepweb
Por lo anterior, buscaron cada detalle en las imágenes que pudieran dar pistas del origen de la menor para poder rescatarla. Apenas pudieron determinar el continente gracias a detalles como enchufes y tomas de corriente.
Intentaron apoyarse en Facebook, solicitando revisar fotografías familiares subidas por usuarios para identificar el rostro de la menor. La empresa respondió que no contaba con herramientas para colaborar debido a la privacidad.
Rescatan a niña gracias a red de especialistas en ladrillos
Tras revisar redes sociales y registros públicos, localizaron una vivienda donde convivían Lucy (la menor abusada), su madre y el novio de esta, un delincuente sexual convicto. En cuestión de horas, agentes federales detuvieron al sospechoso, quien había abusado de la niña durante seis años.
Tras su arresto, el abusador fue condenado a más de 70 años de cárcel.
El investigador protagonista de la nota, Greg Squire, lamentó que la exposición constante a material extremo deterioró su salud mental, afectó su matrimonio y lo llevó al límite. Años después, conoció a Lucy, ya adulta, quien le dijo que había rezado para que el abuso terminara.