Progresismo fijó su historiado cónclave para la primera semana de marzo
Las fuerzas que sustentan al Gobierno saliente han comenzado a trazar la hoja de ruta para su rol como oposición a partir del 11 de marzo, centrando sus esfuerzos en la organización de un gran cónclave progresista programado para la primera semana del próximo mes.
La instancia, que originalmente buscaba coordinar la agenda legislativa de cierre, ha mutado hacia un espacio de definición estratégica para enfrentar el próximo ciclo político.
Frente municipal
Mientras en el Congreso la unidad parece frágil, en el mundo municipal se observa un tenor diferente de colaboración. Alcaldes de diversos sectores del oficialismo ya han comenzado a establecer "líneas rojas" frente a las propuestas de la Administración entrante.
En este bloque municipal se han articulado figuras como Javiera Reyes (PC), de Lo Espejo, y Karina Delfino (Partido Socialista), de Quinta Normal. Sin embargo, este frente tampoco está libre de roces; la alcaldesa de La Pintana, Claudia Pizarro (Democracia Cristiana), ha manifestado críticas hacia lo que considera liderazgos "sectarios" dentro del bloque progresista.
En el ámbito legislativo, la situación es aún más compleja. Las "pasadas de cuenta" y las críticas internas —como las del diputado socialista Marcos Ilabaca hacia el ministro del Interior, Álvaro Elizalde, también PS— sugieren que el cónclave de marzo deberá abordar primero las heridas abiertas antes de proyectar una plataforma común.