Caso Alexei Navalny: Reino Unido y aliados acusan al Kremlin de envenenar a opositor de Putin con toxina de rana - La Tercera
Moscú no ha reconocido responsabilidad en la muerte del opositor. Sin embargo, las nuevas acusaciones de Londres y sus aliados reavivan la presión internacional sobre el Kremlin y vuelven a situar el caso Navalny en el centro del debate diplomático y de seguridad en Europa.
Dos años después del fallecimiento del activista anticorrupción, Londres y varios aliados europeos sostienen que análisis de muestras biológicas halladas en su cuerpo detectaron la presencia de epibatidina, una toxina extremadamente potente. “No hay ninguna explicación inocente” para que esa sustancia apareciera en las muestras tomadas del cuerpo de Navalny, indicó la cancillería británica.
Desde la Conferencia de Seguridad de Múnich, la secretaria del Interior británica, Yvette Cooper, afirmó que “solo el gobierno ruso tenía los medios, el motivo y la oportunidad para desplegar este veneno letal contra Alexei Navalny durante su encarcelamiento en Rusia”.
Cooper sostuvo además que Moscú consideraba al dirigente opositor como una amenaza política. “Rusia veía a Navalny como una amenaza. Al utilizar esta forma de veneno, el Estado ruso demostró las herramientas despreciables de las que dispone y el abrumador temor que tiene a la oposición política”, declaró.
La ministra se reunió en Múnich con la viuda del opositor, Yulia Navalnaya, quien ha sostenido de manera reiterada que su esposo fue asesinado mientras cumplía condena en una colonia penal del Ártico.
El Reino Unido anunció que informó a la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas sobre lo que considera una violación por parte de Rusia de la Convención sobre Armas Químicas. Además, se sumó a Suecia, Francia, Países Bajos y Alemania en la acusación formal contra Moscú.
Al momento de su muerte, llevaba tres años en prisión por cargos que sus partidarios calificaban como políticamente motivados y había sido trasladado recientemente a una colonia penal ubicada en el Círculo Polar Ártico.
No era la primera vez que Navalny sufría un intento de envenenamiento. En 2020 fue atacado con el agente nervioso Novichok, sobrevivió tras recibir tratamiento en Alemania y fue detenido en el aeropuerto al regresar a Rusia.
En septiembre pasado, Yulia Navalnaya reveló que análisis realizados por laboratorios en dos países —a partir de muestras biológicas que habrían sido sacadas de contrabando— indicaban que su marido había sido “asesinado”. En ese momento no detalló el tipo de sustancia detectada, pero desafió públicamente a los laboratorios a divulgar los resultados.