Lo que había bajo su cama podría confirmar todo: revelan macabro hallazgo en casa del asesino confeso de Mariana Sepúlveda
Equipos policiales especializados rastrearon la casa del asesino confeso y dieron con un hallazgo clave.
Una pista clave encontró personal policial este martes en la casa del presunto asesindo de Mariana Sepúlveda, la joven de 19 años que desapareció en Conchalí hace casi dos décadas.
Ghislain Jesús Quiroz Carrizo (42) generó consternación al acercarse a Carabineros para confesar que él había matado a Mariana en 2008. La causa estaba cerrada, de la joven nunca más se supo y este hombre nunca figuró siquiera como sospechoso
Pese a su confesión, la Fiscalía mantuvo cautela para verificar su relato. Antecedentes sobre problemas de salud mental y la extrañeza de la familia de la víctima motivaban dudas.
Fue así como el fiscal Mario Cabrera, personal del OS-9 de Carabineros y equipos especializados en excavaciones y búsqueda de cuerpos llegaron al domicilio del sujeto, que era vecino de la víctima.
Qué encontraron en casa del presunto asesino de Mariana Sepúlveda
De acuerdo a La Tercera, Quiroz, aún en libertad, acompañó la diligencia. Afirmaba que tras quitar la vida a la joven, enterró su cuerpo bajo su dormitorio, para luego sacarlo y arrojarlo a un basural.
Fue por eso que los investigadores se concentraron en la habitación del sujeto y específicamente bajo su cama. Allí movieron el piso y excavaron.
Lo que allí encontraron motivo a que Fiscalía solicitara una orden de detención de Quiroz, pues era una pista que podría confirmar todo su relato.
Se trataba de una pequeña pieza ósea, presumiblemente de origen humano. Eso sí, la muestra deberá ser analizada en peritajes científicos y se haría una comparación con el ADN de Mariana.
En el domicilio también hallaron herramientas que el imputado pudo haber utilizado para las excavaciones.
Debido a los informes pendientes, la formalización de Quiroz se postergó para el viernes 11 de septiembre, a las 11:00 de la mañana. Por mientras, permanecerá detenido.