Europa se atrinchera en un castillo del Siglo XI para una "lluvia de ideas" que permita seguir a flote
La preocupación en la Unión Europea es evidente, no logra despegar en lo económico, el factor Rusia es algo que molesta en lo interno, deben limitar la influencia de China en el comercio, y sus presidentes no pueden ponerse totalmente de acuerdo en temas como Defensa, Migración y relaciones con sus socios fuera del ‘Viejo Continente’.
Para salir de este enredo, los principales líderes llamaron a una especie de cumbre informal, algo así como una reunión de camaradería, en donde no se tomarían determinaciones finales, pero sí tenían que elaborar una instancia de ‘lluvia de ideas’. Las fotos oficiales mostraban un gran ambiente, pero no fue así del todo.
En los datos duros, el Fondo Monetario Internacional (FMI) espera que el producto interno bruto de la Eurozona crezca este año tan solo un 1,3%, muy por debajo de los 2,4% que se prevé que crezca Estados Unidos, y un número minúsculo si se compara con el sólido crecimiento económico que se proyecta para China e India.
Todo ocurrió en Alden Biesen, Bélgica, donde el castillo del siglo XI fue iluminado con luces de tonalidad morada fluorescente, mientras los mandatarios iban realizando su arribo, en una postal similar a cuando los participantes ingresan al encierro del un reality show.
No obstante, la denominada reunión informal no había iniciado con sus conversaciones y ya tenía una polémica inicial. Bélgica había citado a 16 socios a una cita previa, en un hotel cercano, a la cual no fue invitado Pedro Sánchez, presidente de España, uno de las naciones con mayor crecimiento en la zona Euro.
De acuerdo a El Mundo, la situación generó la molestia de Pedro Sánchez, sensación que hizo evidente a Giorgia Meloni, aunque sin entrar en conflictos personales.
“Desde la delegación española apuntaron que se dirigieron Italia para hacer llegar su queja, pese a que los impulsores del mismo eran también Alemania y Bélgica. Pero desde el ejecutivo italiano matizaron que Sánchez y Giorgia Meloni, primera ministra, mantuvieron una conversación ayer (jueves), pero que el mandatario español ‘o planteó ninguna objeción’ al hecho de que no fuera invitado”, expuso el citado medio.
“Sánchez se marchó sin hacer declaraciones, ni a su llegada ni a la salida, a diferencia de otros líderes”, añadieron.
Asimismo, el principal conversatorio partió con un insólito retraso: Merz, Meloni y Macron llegaron media hora tarde, después de la cuestionada cita del hotel.
La reunión informal de la Unión Europea
Ya en la reunión más grande liderada por Ursula von der Leyen, la Presidenta de la Comisión Europea, se dio paso a la discusión en torno a cómo retomar el crecimiento económico de antaño.
“Las divisiones también fueron evidentes entre los países de la UE y la Comisión. Alemania e Italia emitieron un comunicado en el que afirmaban que la UE debería ‘limitarse’ en la búsqueda de nuevas normas, mientras que Von der Leyen atribuyó a las normas nacionales muchos de los problemas que afectan a la industria”, sostuvo el diario.
Sí lograron llegar a acuerdo en temas como la reducción de cargas administrativas y asignación de recursos, públicos y privados, para que startups europeas puedan expandirse. Todo eso será votado en la cumbre de marzo, en Bruselas.
Por otro lado, Francia y Alemania llegaron al castillo en medio de una relación fragmentada. Lo anterior estaría ligado a una información que ha circulado en los últimos días, sobre el posible retiro de Merz del histórico proyecto FCAS, para la defensa aérea de ambos países.
Lo anterior a raíz de que la nación germana apuntaría a integrarse al rival histórico, el GCAP, que es desarrollado Reino Unido, Italia y Japón.
Al menos en las fotos Macron se vio bastante cercano con Merz, pero no se sabe si los dos habrán tocado este punto en las charlas de camaradería.
Semanas atrás, se habría sostenido que el mandatario francés haría “lo posible” por salvar el FCAS, aunque esto sólo será posible si Alemania regresa.
“Se le preguntó a Macron si ahora era buen amigo de Merz, con quien había aparecido lado a lado por la mañana. ‘Sí’, rió Macron, ‘siempre"”, repasó POLITICO.
La cumbre también dejó en evidencia fracturas políticas. El primer ministro húngaro, Viktor Orbán, instó a Bruselas a dejar de enviar recursos a Ucrania y redirigirlos a la economía europea.
El país de Europa del Este ya sostiene cuatro años de guerra contra el país más grande del mundo geográficamente, Rusia, y ha necesitado de miles de millones de dólares de ayuda militar, humanitaria y financiera por parte de sus aliados europeos, Estados Unidos y Canadá.
Vale señalar que el Consejo Europeo se llevará a cabo el 19 de marzo, donde las propuestas tendrán que ser llevadas a consenso ¿Persistirán las divisiones?