Desorden y falta de control: Contraloría fustiga a Viña del Mar por gestión de ayudas tras megaincendio
El organismo, liderado por Dorothy Pérez le dio a la alcaldesa Macarena Ripamonti un plazo de 15 días para ordenar un sumario y clarificar graves situaciones detectadas. Un ejemplo de estas irregularidades es que se detectaron "diferencias entre los bienes adquiridos por el municipio y los efectivamente entregados" a quienes se vieron afectados por estos siniestros.
En el documento se apunta que “se constató la falta de controles de integridad en las actas de entrega de bienes a los beneficiarios, verificándose la inexistencia de un sistema de foliación correlativa, errores en los registros y omisiones de datos esenciales, lo que afectó la trazabilidad y el control efectivo de las ayudas entregadas durante la emergencia”.
Donaciones no fueron ingresadas
Entre las observaciones que se mantienen figuran la falta de controles de integridad en las actas de entrega de bienes a los beneficiarios, deficiencias en los registros y supervisión de las ayudas, entregas de beneficios a personas que no contaban con la Ficha Básica de Emergencia (FIBE), diferencias en los saldos de productos no entregados y la ausencia de inventarios de bienes recibidos por donaciones en centros de acopio. El informe también advierte que recursos recibidos por concepto de donaciones en dinero no fueron ingresados al presupuesto municipal.
Otro de los puntos en que el ente cuestiona la gestión del municipio tiene que ver con “se detectaron diferencias entre los bienes adquiridos por el municipio y los efectivamente entregados,sin justificarse el paradero de los productos faltantes, debiendo la entidad edilicia concluir el proceso de revisión y consolidación de los registros, así como determinar la justificación de las diferencias detectadas, lo que será informado en un plazo de 60 días hábiles, a través del Sistema de Seguimiento y Apoyo CGR, sin perjuicio de adoptar las medidas disciplinarias que correspondan”.
Problemas de trazabilidad de la entrega de ayudas
Junto con esto, los investigadores establecieron que “la Municipalidad de Viña del Mar no elaboró manuales de procedimientos específicos para la entrega de beneficios en contexto de emergencia”, “errores en la consignación del RUT de los beneficiarios” y lo que sería aún más preocupante, que muchos de los RUTs de las planillas son genéricos, “lo que impide verificar la trazabilidad de la entrega”.
Asimismo, el ente liderado por Dorothy Pérez detectó deficiencias en proyectos de servicios básicos ejecutados durante la emergencia, falta de entrega de kits de lavaplatos donados, órdenes de compra emitidas antes de los decretos que aprobaban las contrataciones, pagos extemporáneos de facturas, errores e inconsistencias en rendiciones de fondos, problemas en procesos de conciliación bancaria y falencias en contratos de arriendo de vehículos utilizados en el contexto de la catástrofe.
Un año de dinero en las cuentas
En paralelo, el organismo fiscalizador dio por aclaradas otras observaciones, entre ellas la entrega de bienes a funcionarios municipales, cheques girados y no cobrados que se encontraban caducos, rendiciones de cuentas de proyectos aprobados mediante resoluciones exentas y denuncias por egresos sin respaldo, las que fueron subsanadas con los antecedentes aportados por el municipio.
A raíz de los hallazgos que se mantienen, la Contraloría instruyó que la Municipalidad de Viña del Mar inicie un sumario administrativo en un plazo no superior a 15 días hábiles, debiendo remitir el acto administrativo que lo ordena a la Unidad de Seguimiento de Fiscalía del organismo, además de adoptar medidas correctivas para asegurar el cumplimiento de la normativa vigente en la administración de recursos públicos durante situaciones de emergencia.