China Hoy: El código rural de Zhejiang
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China Hoy: El código rural de Zhejiang

Shi Yizhong, de 55 años, nunca imaginó que las luciérnagas podrían convertirse en la base de un negocio serio. En 2022, la aldea de Longshan, en el distrito de Wuxing, ciudad de Huzhou, provincia de Zhejiang, colaboró con un equipo de jóvenes emprendedores para crear un campamento de luciérnagas, una atracción natural donde los visitantes pueden observar estos insectos luminosos en un hábitat protegido. El lugar atrajo rápidamente a oleadas de turistas que venían a visitarlo y a compartir su experiencia en Internet, lo que permitió recuperar la inversión inicial en solo dos años.

"En nuestra aldea hay un grupo de jóvenes emprendedores llenos de creatividad. Nuestra postura es clara: darles todo nuestro apoyo", afirmó Shi, jefe de la aldea de Longshan. "Si sus propuestas son fáciles de entender, las impulsamos de inmediato. Incluso cuando una idea no nos queda clara de inmediato, siempre que sea viable, la apoyamos de la misma manera".

Longshan ha animado a los jóvenes que alguna vez se marcharon a la ciudad a estudiar o trabajar, a regresar con el fin de crear empresas y establecerse en la localidad. Lo que antes era un lugar despoblado se ha transformado ahora en una comunidad llena de vitalidad, con casas de huéspedes, cafeterías, campings, restaurantes y una gran variedad de pequeños emprendimientos. Además, estas diversas iniciativas se han reforzado mutuamente, lo que ha llevado al aumento continuo de los visitantes y ha servido para construir una economía local sostenible.

Aldeas hermosas, economía próspera

"La ecología es nuestro mayor atractivo para los turistas", declaró a Beijing Review un guía de la aldea de Yucun, en el distrito de Anji, Huzhou. Desde 2005, cuando se cerraron todas las minas de la aldea, se han estado explorando nuevas formas de lograr un desarrollo sostenible y la prosperidad. Guiada por el concepto de que las aguas cristalinas y las montañas verdes son cordilleras de oro y plata, la aldea se ha convertido en una zona paisajística de renombre nacional y fue reconocida como uno de los mejores pueblos turísticos por la Organización Mundial del Turismo de las Naciones Unidas en 2021.

En el distrito de Changxing, vecino de Anji, las ventajas ecológicas también se han transformado con éxito en beneficios económicos. En la zona paisajística de Baduka, los residentes locales venden sus productos agrícolas en el mercado, mientras que los turistas se detienen para tomar fotos bajo los árboles de ginkgo o disfrutar de un café. La zona es famosa por un corredor de ginkgos de 12,5 km de longitud, el cual tiene más de 30.000 árboles a lo largo del camino.

"En el pasado solíamos vender nueces de ginkgo, pero ahora vendemos paisajes", explicó Wang Chunhua, secretario de la célula del PCCh de Dakakou, una aldea situada en la zona turística.

Para fomentar el crecimiento compartido entre las empresas y la zona turística, Dakakou ha puesto en marcha un programa de incentivos: una parte de los ingresos por la venta de entradas se destina a recompensar directamente a las empresas estrella que ayudan a atraer visitantes a la zona.

"Por ejemplo, una cafetería que se ha hecho viral en Internet atrae a turistas que vienen expresamente a visitarla. Los beneficios no se limitan a una sola empresa, ya que cuando aumenta el tráfico peatonal, los restaurantes, posadas y tiendas culturales y creativas cercanas también ven prosperar su negocio", dijo Wang.

La aldea de Changqin, en el distrito de Nanhu de Jiaxing, gestiona alrededor de 320 hectáreas de tierras de cultivo de alta calidad. Aunque históricamente se ha centrado en el cultivo de arroz, la aldea ha experimentado una transformación silenciosa. En 2023, Changqin y cinco aldeas vecinas unieron sus fuerzas.

"En el centro de este progreso se encuentran la innovación institucional y el retorno de jóvenes talentos", afirmó Xu Zhiqiang, secretario del Comité del PCCh de la aldea de Changqin, la cual ha contado desde el principio con equipos profesionales para el diseño de proyectos. En 2024, la aldea puso en marcha una iniciativa de socios jóvenes, ofreciendo espacio de oficina gratuito para atraer a jóvenes profesionales. Esto ha atraído a adiestradores de mascotas, diseñadores de experiencias de camping, creadores de contenidos y herederos del patrimonio cultural inmaterial.

Desarrollo con base en clústeres

Un ejemplo típico es la zona de Baduka, que abarca cinco aldeas: Xiaopu, Fangyi, Panlinan, Fangyan y la ya mencionada Dakakou. En 2019, las cinco aldeas formaron una cooperativa, que más tarde se convirtió en una empresa, para la gestión conjunta de los recursos turísticos, liderada por Fangyi, rica en recursos. La empresa se ha asociado con firmas profesionales para gestionar la zona paisajística y compartir los beneficios, mientras que cada aldea ha continuado desarrollando sus propios proyectos independientes.

"Cada aldea también gestiona sus propios negocios, lo que permite que los ingresos se queden en la localidad", explicó Zhou Liqiang, secretario de la célula del PCCh en la aldea de Fangyi.

Este enfoque ha ayudado a superar los obstáculos del desarrollo y ha creado un sistema sostenible en el que las aldeas más fuertes prestan apoyo a las más débiles. Hasta la fecha, Zhejiang ha construido 226 agrupaciones de aldeas a nivel provincial, lo que ha impulsado el crecimiento de 1447 aldeas circundantes. Para 2027, la provincia tiene como objetivo ampliar el número a 500 agrupaciones clave con el fin de beneficiar a más de 3.000 aldeas.

Construyendo juntos una vida mejor

Con una población registrada de poco más de 1.000 habitantes, la aldea de Wandi, en el distrito de Yinzhou, ciudad de Ningbo, comenzó a desarrollar su economía colectiva hace ya más de 40 años. En 2024, sus activos netos colectivos alcanzaron los 1200 millones de yuanes (unos 170 millones de dólares), con ingresos operativos de 51,97 millones de yuanes (unos 7,3 millones de dólares). La renta disponible per cápita de los habitantes de la aldea alcanzó los 77.500 yuanes (10.976 dólares), incluidos 27.000 yuanes (3824 dólares) en dividendos por persona procedentes de pagos directos en efectivo distribuidos por la organización económica colectiva de la aldea.

En China, las tierras de una aldea son propiedad colectiva de sus residentes. De acuerdo con la Ley de Organizaciones Económicas Colectivas Rurales, la organización económica colectiva de una aldea ejerce la propiedad de la tierra en nombre de los residentes. La organización gestiona los activos de la aldea, lleva a cabo actividades comerciales y distribuye los ingresos entre los aldeanos.

Otro ejemplo es la aldea de Miaojia, en el distrito de Jiashan, en Jiaxing. Hace más de 30 años, la aldea estaba sumida en el subdesarrollo y sus activos colectivos eran casi insignificantes. Sin embargo, mediante la promoción del turismo rural, se logró diversificar la economía, crear puestos de trabajo y mejorar el nivel de vida en la aldea.

"En 2024, los ingresos colectivos de la aldea de Miaojia alcanzaron los 18 millones de yuanes (unos 2,5 millones de dólares), con una renta disponible per cápita de 59.000 yuanes (8354 dólares)", afirmó Huang Qinyan, un habitante local y guía del museo de historia local. Hace más de 30 años, los ingresos anuales per cápita de los habitantes de la aldea eran inferiores a 1000 yuanes (141,6 dólares).

La aldea de Miaojia cuenta con más de 1.100 residentes mayores de 60 años. Además de proporcionarles pensiones, en 2024 se construyó un comedor comunitario y se destinaron más de 200.000 yuanes (28.320 dólares) anuales de los ingresos de la organización económica colectiva local a subvencionar las comidas de los adultos mayores, mientras que aquellos mayores de 90 pueden comer de forma gratuita.

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