Revelan que Ángela Vivanco habría intentado controlar Tercera Sala de la Suprema "vendiendo" a colegas
Nuevos antecedentes revelados por Ciper vuelven a situar en el centro de la polémica a la exministra de la Corte Suprema, Ángela Vivanco.
Se trata de declaraciones entregadas por el exdiputado Gabriel Silber ante la Fiscalía, en las que acusa presiones de la exmagistrada para promover acusaciones en contra de otros integrantes de la Tercera Sala Constitucional, con el objetivo de asumir el control de dicha instancia.
El testimonio de Silber, exsocio de los imputados formalizados Mario Vargas y Eduardo Lagos, sostiene que Vivanco buscaba controlar la Sala y que, para ello, el plan consistía en presentar recusaciones destinadas a inhabilitar a otros ministros, utilizando como vehículo a la ONG “Quiero Vivir Sin Delincuencia Ni Corrupción”.
Para el académico de la Universidad Diego Portales, Cristián Riego, de comprobarse estos hechos, se trataría de una de las situaciones más graves conocidas hasta ahora en el Poder Judicial, incluso comparables a prácticas propias de organizaciones mafiosas.
En la misma línea, el director de la Fundación Defendamos la Ciudad, Patricio Herman, organización que cuestionó duramente el proyecto inmobiliario Fundamenta, posteriormente revisado por la Tercera Sala, calificó como extremadamente grave el eventual accionar de la exmagistrada.
Herman advirtió que, de comprobarse estos hechos, se estaría frente a una situación inédita en el máximo tribunal del país, con eventuales consecuencias no solo para la imagen del Poder Judicial, sino también para la validez de las decisiones adoptadas por la sala en ese período.
Las declaraciones de Silber forman parte de la antesala de la resolución de la apelación de la querella de capítulos de Angela Vivanco, que podría autorizar a la fiscalía a formalizarla y pedir medidas cautelares en su contra.