Cooperación, resiliencia y esperanza para nuestras regiones
La magnitud de las tareas a abordar exige un trabajo transversal, que deje de lado intereses políticos o sectoriales y convoque a todos los actores.
Aunque las autoridades coinciden en que es muy prematuro realizar estimaciones certeras y que el foco está en acompañar a las personas afectadas y controlar la emergencia, los centenares de viviendas destruidas o severamente dañadas y las más de 34 mil hectáreas consumidas por el fuego, entre bosques, terrenos agrícolas y áreas periurbanas, dan cuenta de la magnitud de las pérdidas.
Las universidades del Consejo de Rectores del Biobío y Ñuble tienen estudiantes, académicos(as), docentes y funcionarios(as) que han visto sus vidas gravemente alteradas por las evacuaciones, la devastación de sus bienes y el dolor por la partida de seres queridos.
Pero también hemos sido testigos de la fortaleza de las personas afectadas y de la solidaridad y empatía de nuestras comunidades, así como de la ciudadanía y organizaciones sociales, que se movilizaron prontamente para ir en ayuda de los sectores damnificados.
Se requiere una estrategia de largo plazo, sustentada en evidencia científica y técnica, en planificación territorial participativa y en políticas públicas sólidas que integren la gestión del riesgo, la protección de las personas y de los ecosistemas, infraestructura resiliente y educación comunitaria.
Dr. Benito Umaña Hermosilla
Rector UBB
Dr. Carlos Saavedra Rubilar
Rector UdeC
Dr. Cristhian Mellado Cid
Rector UCSC
Dr. Juan Yuz Eissmann
Rector UTFSM