Quién es Laura Fernández, la nueva presidenta de Costa Rica de derecha que prometió mano dura contra el crimen organizado
La candidata de centroderecha capitalizó la popularidad del gobierno saliente y ganó las elecciones en primera vuelta.
Fernández superó a otros 19 aspirantes, entre ellos Álvaro Ramos, del Partido Liberación Nacional, que quedó en segundo lugar con un 32%. Además, su fuerza política logró una mayoría clara en el Parlamento, al obtener 30 de los 57 escaños legislativos, un respaldo clave para la agenda del próximo gobierno centroamericano.
En su primer discurso tras confirmarse la victoria, la noche del domingo, Fernández prometió “presidir un gobierno de diálogo y concordia nacional, respetuoso y firme del Estado de derecho”, aunque mantuvo un tono duro frente a sectores de la oposición, a los que calificó como “obstruccionistas y saboteadores”.
La presidenta electa también reiteró su defensa de la “vida”, la familia y el libre mercado, y agradeció en varias ocasiones el respaldo de Rodrigo Chaves, quien la impulsó como su sucesora para el período 2026-2030.
Con 39 años, Fernández asumirá el cargo el próximo 8 de mayo y se convertirá en la segunda mujer en ocupar la presidencia costarricense, después de Laura Chinchilla (2010-2014).
La carrera política de Laura Fernández
Su llegada al poder se produce sin experiencia electoral previa, pero con un perfil técnico consolidado. Es politóloga formada en la Universidad de Costa Rica, con especialización en Políticas Públicas, y fue ministra de Planificación y ministra de la Presidencia durante el gobierno de Chaves, cargos a los que renunció para competir en los comicios.
Aquel capital político le permitió construir un mensaje centrado en la continuidad, apoyado en los resultados económicos del actual gobierno —crecimiento, baja inflación, reducción del desempleo y de la pobreza— y en un discurso frontal contra la corrupción y el crimen organizado.