Fondo Regional de Seguridad Municipal: una urgencia para evitar una ley financieramente huérfana
Qué duda cabe de que esta legislación representa un avance histórico. Por primera vez, el Estado chileno formaliza el rol de los inspectores municipales en materia preventiva, otorgando un respaldo legal a una función que, hasta ayer, se ejercía en una zona gris de ambigüedad administrativa.
Sin embargo, tras participar en la exposición sobre el rol de Carabineros y las atribuciones de inspección, la conclusión es ineludible: estamos ante una ley robusta en lo jurídico, pero huérfana en lo financiero.
Profesionalización y certificación continua: La nueva ley exige estándares superiores de capacitación. Este fondo permitiría financiar programas de formación técnica en el uso de la fuerza, derechos humanos y primeros auxilios tácticos, asegurando que nuestros equipos estén a la altura de la responsabilidad legal que hoy ostentan.
Inversión en prevención social y estructural: La seguridad no se agota en el patrullaje. Necesitamos recursos permanentes para abordar las causas de la delincuencia mediante la recuperación de espacios públicos, iluminación táctica y programas de reinserción local que tengan continuidad garantizada en el tiempo.
La seguridad es un esfuerzo multisectorial que exige planificación basada en evidencia, pero, sobre todo, voluntad de ejecución. La formalización de los inspectores es una gran noticia para Chile, pero solo será una realidad palpable para los vecinos de Iquique y de todo el país si viene acompañada de los recursos necesarios.