Informe revela alza histórica de expulsiones escolares: sanciones se triplicaron desde 2016
Superintendencia de Educación revela aumento exponencial de expulsiones y cancelaciones en colegios chilenos en menos de una década, con un pico notorio post-pandemia. Expulsiones se disparan por ocho, concentrando el 53,8% de los casos en 2024. Loreto Orellana Zarricueta desmiente mitos sobre Aula Segura, afirmando su aplicación. Estudiantes afectados son mayoritariamente hombres con problemas académicos y de asistencia. Expulsiones se concentran en contextos vulnerables. Causas van desde agresiones físicas hasta delitos graves como drogas y agresiones sexuales.
El debate sobre la convivencia escolar volvió a instalarse tras la publicación de un informe inédito de la Superintendencia de Educación, que pone cifras concretas a una realidad que venía tensionando a comunidades educativas, autoridades y apoderados: las sanciones disciplinarias más severas en los colegios del país -como expulsiones y cancelación de matrículas- no solo aumentaron, sino que se triplicaron en menos de una década.
Se trata del estudio “Caracterización de las medidas de expulsión y cancelación de matrícula (2016-2024): establecimientos, estudiantes y trayectorias educativas”, elaborado a partir del análisis de más de 8.200 expedientes notificados a la Supereduc y bases de datos del Ministerio de Educación. El documento ofrece una radiografía detallada sobre la aplicación de estas sanciones en el sistema escolar chileno, en medio de la permanente tensión entre garantizar ambientes seguros y resguardar el derecho a la educación.
Ante este escenario, la superintendenta de Educación, Loreto Orellana Zarricueta, salió al paso de una de las críticas más recurrentes en el debate, aseverando que es un “mito” que Aula Segura no se esté aplicando.
El informe también da cuenta de una fuerte concentración de estas sanciones en contextos de mayor vulnerabilidad. En 2024, casi dos tercios de las expulsiones ocurrieron en establecimientos donde más del 60% del alumnado es prioritario, una tendencia que contrasta con las cifras marginales observadas en colegios de baja vulnerabilidad.
En cuanto a las causales, la agresión física entre estudiantes lidera ampliamente las expulsiones y cancelaciones, aunque el informe también advierte un aumento de hechos de mayor gravedad, como porte de armas, consumo de drogas y agresiones sexuales, reflejando escenarios escolares cada vez más complejos.