Mano derecha de Gianni Infantino presenta su renuncia en respuesta al proyecto de FIFA: “Es un mal negocio para el fútbol”
El hasta hace muy poco asesor del suizo fue categórico: “Esta propuesta debe ser rechazada”.
Carlos Cordeiro es un exbanquero de inversión que con el tiempo se las arregló para hacerse un lugar dentro del fútbol, y particularmente de FIFA, como presidente de la Federación de Estados Unidos. De hecho, su influjo resultó decisivo durante la candidatura conjunta con Canadá y México para organizar el último Mundial. Y con esas credenciales, Gianni Infantino en 2021 lo hizo su mano derecha. El suizo solía destacar por entonces la “larga trayectoria profesional en el mundo empresarial y la banca de inversión global en Europa” de su flamante asesor.
Pero ahora de golpe la relación parece haber llegado a su fin. Y todo se debe al proyecto que presentó Infantino para comercializar el 20% de los derechos de las competiciones FIFA a capitales privados.
No sólo UEFA, Concacaf y la AFC hicieron público su rechazo a la medida; Cordeiro también. “Como asesor principal del presidente de la FIFA, exbanquero y aficionado al fútbol de toda la vida, no puedo quedarme de brazos cruzados mientras la FIFA considera vender una participación en la Copa Mundial”, señaló, ya renunciado, a Sky Sports.
Algunos de sus argumentos: “No tuve ninguna participación en esta propuesta y me opongo a ella de manera categórica. Es un mal negocio para las federaciones miembro de la FIFA, un mal negocio para el fútbol y un mal negocio para el futuro a largo plazo de este deporte (...); el fútbol ha sido fundamental en mi vida, y después de más de treinta y cinco años en el sector bancario, comprendo tanto el valor de este activo como las consecuencias de ceder parte de él. Por eso, esta propuesta debe ser rechazada“.
Por si fuera poco, Cordeiro aclaró que FIFA no necesita de la inversión que busca Infantino.
“Dispone miles de millones de dólares en reservas y no tiene deudas, por lo que ya tiene la capacidad financiera para brindar ese apoyo a sus miembros con sus recursos actuales”, y por tanto, “vender una participación permanente en el activo más valioso del fútbol para recaudar 4.200 millones de dólares carece de sentido”. Para él, en resumidas cuentas, “es hipotecar el futuro del fútbol sin ninguna justificación convincente”.
Cerró así: “Tras una profunda reflexión, no puedo seguir desempeñando mi cargo como Asesor Principal del Presidente de la FIFA. Por lo tanto, he presentado mi dimisión con efecto inmediato, fue un privilegio inmenso servir a la FIFA durante más de cinco años y trabajar junto a personas dedicadas y con principios, que sienten una profunda pasión por el fútbol”.
Si con las arremetidas de la UEFA no había sido suficiente, ahora Gianni Infantino acaba de perder al que tal vez haya sido su soldado más fiel en el último lustro. La pregunta es: ¿dará finalmente marcha atrás?