Wall Street cierra el 2025 al alza, con volatilidad por los aranceles y atento al "boom" de la IA
En esta última sesión del año, y sin contar con una gran sorpresa, el Dow Jones de Industriales cerrará con una ganancia acumulada del 14% anual, el S&P 500 del 17% y el Nasdaq, que concentra a las empresas tecnológicas, del 21%.
Ayer, el IPSA de la Bolsa de Santiago cerró con una baja de -0,38% hasta 10.481,40 puntos. Con todo, a lo largo del año rompió innumerables récords y logró una rentabilidad de 56,21% interanual.
En su apertura, los indicadores operaban con descensos en torno al 0,25% en el arranque de la sesión tras publicarse el dato semanal de las solicitudes de subsidios por desempleo en EEUU, que bajaron a 199.000, mejor de lo esperado.
A esta hora, el Dow Jones pierde el 0,46%, el índice tecnológico Nasdaq retrocede 0,53% mientras que el S&P 500 se deja el 0,49%
Un año de ganancias para Wall Street a pesar de la incertidumbre
Se trata del tercer año consecutivo con ganancias de doble dígito, aunque son más moderadas que el ejercicio anterior, y muchos analistas señalaban que durante los primeros meses las bolsas europeas superaron a la estadounidense, aunque la tendencia no se consolidó.
Entre los factores clave estuvo la agresiva política de aranceles del presidente Donald Trump anunciada el 2 de abril (que la Casa Blanca llamó ‘Día de la Liberación’), que al día siguiente provocó la peor sesión bursátil desde la crisis de la covid-19 (2020) y dio pie a una guerra comercial plagada de vaivenes.
De hecho, el mejor día del año se produjo una semana después, cuando Trump anunció una tregua para los países dispuestos a negociar esos aranceles y los indicadores tuvieron un espectacular rebote, logrando subidas superiores a la caída inicial.
El 3 de abril, el Nasdaq cayó casi un 6%, el S&P 500 casi un 5% y el Dow un 4%, mientras que el 9 de abril, el Nasdaq se disparó un 12%, el S&P 500 un 9,5% y el Dow Jones casi un 8%.
Bajada de tipos de la Fed y alzas de tecnológicas
La incertidumbre económica generada por los aranceles a las importaciones, entre otras medidas del Gobierno Trump, complicó el cumplimiento del doble mandato de la Reserva Federal (Fed) de EEUU, que acometió tres bajadas de los tipos de interés, en septiembre, octubre y diciembre.
En paralelo, el sector tecnológico, favorecido por la bajada de los tipos, ha sido uno de los revulsivos del mercado gracias a las grandes expectativas por el desarrollo de la IA, aunque los expertos advierten de la posibilidad de una burbuja y de las altas valoraciones.
La fabricante de chips Nvidia, líder en IA, cierra el año como la cotizada más grande del mundo, con una capitalización de US$4,56 billones, seguida por Apple (US$4,05 billones), Alphabet (US$3,80 billones), Microsoft (US$3,62 billones), Amazon (US$2,47 billones).
No obstante, las revalorizaciones de estas firmas -Alphabet un 66%, Nvidia un 35% o Apple 12%- palidecen frente a las de tecnológicas menores como Sandisk (567%), Western Digital (289%), Micron (248%) o Seagate (224%), que son las “mejores de la clase” del S&P 500.
El petróleo de Texas, en descenso
En otros mercados, el petróleo de Texas (WTI) baja este año casi un 20%, lastrado por la perspectiva de un exceso de oferta global, pese al efecto alcista de las tensiones geopolíticas en Oriente Medio, recientemente Yemen, y la guerra entre Rusia y Ucrania.
Se ha abierto paso también la estrategia inversora del ‘debasement trade’ o comercio de desvalorización, que apuesta por activos alternativos como el oro y el bitcoin ante la expectativa de que el dólar continúe debilitándose, lo que explica en parte sus subidas.