Mara Sedini apunta al Segundo Piso por su desempeño como vocera: “Me dejé amarrar y presionar por personas dentro del gobierno”
La exministra aseguró que una de las personas más influyentes de La Moneda le pidió abandonar su estilo comunicacional, denunció intentos por restarle atribuciones desde el inicio del mandato y afirmó que recibió presiones de dirigentes oficialistas para nombramientos, las que -según sostuvo- derivaron en una campaña para desacreditarla.
A poco más de dos meses de dejar el Ministerio Secretaría General de Gobierno, la exministra Mara Sedini reapareció públicamente con una extensa entrevista en el programa de YouTube Sin Filtros, donde entregó su versión sobre los episodios que marcaron su breve paso por la administración del Presidente José Antonio Kast y atribuyó su salida a una combinación de presiones internas, disputas de poder y una estrategia para debilitar su gestión.
Durante la conversación, Sedini afirmó que aceptó la vocería porque era una responsabilidad que venía ejerciendo desde la campaña presidencial y posteriormente en la Oficina del Presidente Electo (OPE), donde, aseguró, su desempeño fue valorado.
“Yo fui vocera de campaña, después vocera de la OPE y finalmente el Presidente me eligió como vocera de gobierno. Calzábamos en el estilo, la forma y cómo queríamos comunicar. Lo acepté con mucho cariño para representar a Chile”, sostuvo.
La exsecretaria de Estado explicó que decidió hablar tras un período de reflexión posterior a su salida del Ejecutivo. Según dijo, durante su permanencia en el gabinete se instalaron “muchas mentiras”, declaraciones fuera de contexto y situaciones que afectaron su imagen pública sin que pudiera responder mientras ejercía el cargo.
“Mientras fui ministra pasaron muchas cosas, se instalaron muchas mentiras, se descontextualizaron muchas cosas que me afectaron fuertemente y por el estilo del cargo no tuve la posibilidad de defenderlas. Hoy creo que estoy preparada para venir y contar mi verdad”, afirmó.
“Se trató de instalar una caricatura”
Sedini rechazó las críticas que apuntaban a una supuesta falta de preparación para desempeñarse como vocera y sostuvo que existió una campaña coordinada para desacreditarla.
A su juicio, el cambio ocurrió una vez asumido el gobierno, ya que durante la campaña -aseguró- su estilo era considerado un “activo político”.
“Hubo efectivamente una campaña articulada que buscaba descontextualizar muchas de mis vocerías. Yo hablaba durante 40 o 50 minutos y dos segundos después aparecían virales con frases sacadas de contexto, alteradas incluso con inteligencia artificial”, aseguró.
Consultada sobre quiénes estarían detrás de esa estrategia, respondió que, a su juicio, provenía principalmente de sectores de izquierda que buscaban desacreditarla por su rol en la campaña presidencial y en la denominada “batalla cultural”.
“El gobierno de los fomes”
De igual modo, Sedini relató una conversación que, según dijo, sostuvo con una de las personas más poderosas del Ejecutivo, aseverando que ese funcionario cuestionó su estilo comunicacional y le pidió modificar completamente su forma de actuar.
“Hubo un momento en donde una de las tres personas más poderosas del gobierno se me acercó y me dijo: ‘Este es el gobierno de los fomes. Nos vestimos fome, hablamos fome, respondemos fome’. Yo le respondí: ‘Entonces, ¿por qué me llamaron? Esa no soy yo’. Y me contestó: ‘Eres actriz, actúa’”, relató.
La periodista afirmó que ese episodio marcó el inicio de un cambio en su desempeño como vocera.
“Me amarraron de manos en un cargo que yo estoy segura que era para mí, pero, siendo yo, y me vi tremendamente limitada a un estilo que no era el mío, a no contestar, yo soy muy frontal, yo siempre me comprometí a hablar con la verdad, a no contestar, a no interpelar, a no meterme en problemas, a darse vuelta. Y eso, efectivamente, te hace cometer errores. Si a ti te ponen a jugar una posición que no es cómoda para ti, es evidente que no vas a funcionar”, sostuvo.
Pese a las reiteradas consultas del entrevistador, descartó revelar la identidad de la persona involucrada.
Críticas al funcionamiento del segundo piso
La exministra también cuestionó el funcionamiento del denominado segundo piso presidencial y aseguró que existían estructuras paralelas que limitaban la autonomía de los ministros.
En ese contexto, recordó la publicación de un organigrama difundido por La Tercera durante el período de instalación del gobierno, donde —según indicó— aparecía ubicada al mismo nivel que funcionarios dependientes de la Secretaría de Comunicaciones (Secom).
“Había intenciones, incluso antes de que asumiéramos, de un poco quitarle el piso, en este caso a mí o a otros ministros también. Era quitarle la independencia y el poder que tienen los ministros, que son asesores directos del Presidente, y esto demostraba que de antes había algo o alguien que estaba tratando de erosionar el poder de los ministros y la dirección de las comunicaciones. Alguien quiso decir que la ministra Vocera de Gobierno estaba a la misma altura que los jefes de prensa”, sostuvo.
Añadió que esa situación no solo la afectaba a ella, sino que también reflejaba un intento de “disminuir la capacidad de decisión” de otros integrantes del gabinete.
“Siempre las lógicas son de decir que quien está tratando de bajar al gobierno es la oposición, en este caso la izquierda y esta cuestión es mucho más sucia, estas cosas vienen de adentro también. En muchos casos se le quitó mucha independencia a ministros de tomar decisiones”, acusó.
Presiones por nombramientos
También abordó acusaciones sobre presiones de dirigentes oficialistas para designar personas en cargos públicos.
Sedini relató que, durante la etapa de instalación del gobierno, recibió solicitudes de dirigentes de un mismo partido político para incorporar determinados nombres en cargos de confianza.
Según dijo, tras rechazar esas peticiones comenzaron las críticas públicas hacia su gestión.
“Alguien muy importante de la política chilena, cuando yo estaba en la OPE, se me acercó y me pasó un currículum y me dijo: ‘este es el cargo que yo quiero, con este cargo tú te ahorras problemas’”, contó.
Y agregó: “Yo revisé el currículum, entrevisté a la persona y finalmente no sólo yo, sino que junto al Presidente optamos por otra persona en ese cargo. Cinco días cinco días de gobierno y de que me había pasado el currículum, ya estaba destruyéndome en los medios. Oficialista, de nuestro sector”.
Añadió que posteriormente otra autoridad partidaria del oficialismo le advirtió directamente las consecuencias de no acceder a una solicitud similar.
“Son autoridades de partido y se me acerca y me dice: ‘te pedí esto y como no me lo vas a cumplir, por lo que veo, a partir de hoy salgo a destruirte en los medios’”, manifestó.
La exvocera explicó que decidió no responder públicamente a esas críticas para evitar un conflicto entre el oficialismo y el Presidente.
“Por lealtad al Presidente. Porque si yo decía lo que había realmente detrás de esas críticas hacía público un problema entre un partido oficialista y el Presidente”, reveló.
El episodio del Mepco y las advertencias internas
Sedini también abordó la crisis comunicacional generada por el alza del precio de los combustibles durante las primeras semanas del gobierno.
Según explicó, advirtió internamente que esa decisión afectaría la discusión del proyecto de reconstrucción (megarreforma) impulsado por el Ejecutivo, al permitir que la oposición instalara la idea de que el gobierno elevaba el costo de la vida mientras promovía rebajas tributarias.
“Vi un flanco muy complejo y dije que esto nos iba a pegar y necesitamos hacer un plan comunicacional de contingencia, porque aquí es donde nos van a pegar en el proyecto de reconstrucción”, recordó.
Afirmó que, tras plantear esa advertencia, recibió una descalificación por parte de la misma persona que anteriormente le había pedido cambiar su estilo.
“Lamentablemente la misma persona del gobierno de los fomes, el que decía que yo tenía que actuar fome, dijo: ‘díganle a esta niñita que no hable más y no hable tantas huevadas’”, reprochó.
La exministra concluyó que nunca perdió la convicción de estar preparada para el cargo, aunque reconoció errores durante su gestión.
“Mi primera y gran autocrítica es que yo no fui absolutamente auténtica en el cargo y me dejé amarrar y me dejé presionar por personas dentro del gobierno”, sentenció.