Controversia por expulsión de migrantes
El gobierno chileno enfrenta críticas por su enfoque en la regularización de migrantes, en medio de un proyecto de ley que busca perfeccionar el procedimiento de expulsión administrativa, actualmente en tramitación en el Senado. Una de las indicaciones presentadas establece que todos los organismos del Estado, tanto públicos como privados, deben informar a la autoridad migratoria sobre los datos personales de quienes están en procesos migratorios, incluyendo domicilio y contacto. Aunque el Ejecutivo argumenta que esta medida facilitará las notificaciones para quienes se encuentran en situación irregular, diversas organizaciones han expresado preocupaciones sobre el impacto que podría tener en la salud y educación de los migrantes, quienes podrían desincentivarse a asistir a controles médicos o enviar a sus hijos a la escuela. La resistencia a esta modificación es notable, especialmente dado que el ingreso irregular al país no se considera un delito. Las implicaciones de la norma podrían resultar en que muchos migrantes eviten acceder a servicios esenciales, lo que a su vez podría aumentar el riesgo de deserción escolar y la posibilidad de involucrarse en actividades delictivas. A pesar de las intenciones del gobierno de hacer cumplir la ley, se plantea la necesidad de explorar alternativas más efectivas para la regularización de migrantes, en lugar de mantener promesas de expulsiones masivas que han demostrado ser inviables.