Concepción revoca permiso para Museo de la Memoria Biobío
El concejo municipal de Concepción revoca acuerdo que permitía la construcción del Museo de la Memoria del Biobío. La decisión de la corporación edilicia deja el proyecto en un estado de suspensión indefinida. La iniciativa, que buscaba recordar las violaciones a los derechos humanos en la región, deberá reiniciar sus trámites administrativos básicos.
El proyecto del Museo de la Memoria y los Derechos Humanos del Biobío quedó suspendido de manera indefinida tras una determinación clave del Concejo Municipal de Concepción. Durante la primera sesión ordinaria de este 2026, las autoridades locales procedieron a revocar el acuerdo alcanzado en 2023, el cual otorgaba los permisos necesarios para el emplazamiento de la obra.
La iniciativa acumulaba 10 años de desarrollo, periodo en el que se avanzó en maquetas, planificación de instalaciones subterráneas y la licitación del diseño. El objetivo central del recinto era establecer un espacio destinado a no olvidar los crímenes contra la humanidad cometidos durante el régimen militar, con un énfasis específico en los hechos ocurridos en la zona.
Los detalles de la votación
La decisión se concretó con un resultado de siete sufragios a favor de la revocación, incluyendo el voto del alcalde de Concepción, Héctor Muñoz, y tres votos en contra. Con esto, el acuerdo del concejo anterior queda sin efecto, dejando al proyecto sin opción de ser construido bajo las condiciones actuales.
Al respecto, el alcalde Héctor Muñoz fundamentó la postura señalando que “esta también es una decisión técnica y también política. Creo que la ciudadanía y lo que yo he percibido que la gente no está dispuesta a gastar 7 mil millones en el parque Bicentenario, un lugar que se usa para el REC, para un Museo de la Memoria.”.
Reacciones desde los Derechos Humanos
Acusaciones de negacionismo
Por su parte, la concejala Olimpia Riveros (PC), quien votó en contra de la revocación, criticó duramente la decisión del cuerpo colegiado. “Vamos a persistir porque esta es una forma de negacionismo elegante, amparado en cuestiones administrativas y jurídicas y legales. Si hay voluntad de resolver los problemas, se podría haber hecho”, expuso.