“Ha mantenido una conducta intachable”: defensa de exministra Vivanco descarta incumplimiento del arresto domiciliario
De acuerdo con un escrito ingresado por la abogada Patricia Alvarado, no existió ninguna falta, sino que "un problema de comunicación y a las dificultades propias del sistema de control perimetral del edificio". Insistió en que la imputada se ha mantenido en todo momento en el domicilio.
El domingo 5 de julio personal de la Subcomisaría Providencia Sur de Carabineros informó al Séptimo Juzgado de Garantía de Santiago que tras haber concurrido al domicilio informado por Ángela Vivanco para el cumplimiento del arresto domiciliario total que le fue impuesto, no pudo tomar contacto con ella.
De acuerdo con el escrito ingresado por los funcionarios policiales, la situación era constitutiva de un incumplimiento de la medida cautelar decretada a su respecto, pues tras varios intentos y llamados la imputada no fue ubicada.
“Personal policial toca el citófono del edificio en reiteradas oportunidades, se efectúan cuatro llamados telefónicos al celular informado no siendo contestado, además de hacer uso de aparato sonoro no atendiendo a personal policial”, se lee en el reporte.
Ante ello, el tribunal se dio por enterado y remitió los antecedentes a los intervinientes. Esto, porque el presunto incumplimiento de la cautelar podría llevar a que se solicite su eventual reingreso a prisión preventiva.
Pese a lo informado, desde la defensa de la exministra de la Corte Suprema no tardaron en descartar cualquier incumplimiento. Según un escrito ingresado por la defensora penal pública que representa a la exjueza, Patricia Alvarado, ella siempre “ha mantenido una conducta intachable”.
En el documento de tres páginas presentado por la abogada, se indica que “vengo en presentar las siguientes alegaciones y precisiones fácticas a fin de que se tengan presentes por este tribunal, y se desestime la existencia de una infracción a la medida cautelar de arresto domiciliario total”.
Así, en primer punto, indicó que el edificio en que se ubica el domicilio de Vivanco cuenta con un estricto cierre perimetral “controlado de forma exclusiva por el conserje de turno. Los visitantes no tienen comunicación directa con los departamentos; toda interacción externa o solicitud de ingreso se canaliza obligatoriamente a través de la consejería mediante citofonía interna. Nadie accede al recinto ni a los departamentos sin la autorización previa y expresa de sus residentes”.
“Desde el inicio del cumplimiento de la medida cautelar en dicho inmueble, mi representada ha mantenido una conducta intachable, colaborando activamente con las dos o tres fiscalizaciones diarias realizadas por Carabineros, incluso en horarios de madrugada. Existe un ánimo constante de cumplimiento, al punto que la señora Vivanco facilitó voluntariamente su número telefónico a los funcionarios policiales para asegurar el éxito de los controles. Asimismo, esta defensa destaca que toda salida de carácter médico ha sido solicitada, autorizada y respaldada documentalmente de forma previa ante este tribunal, lo que demuestra un absoluto respeto y cumplimiento de las resoluciones judiciales”, se lee en el escrito.
Con respecto a lo ocurrido el día del supuesto incumplimiento, Alvarado subrayó que “la realidad de los hechos difiere sustancialmente de lo consignado en el parte policial”.
La defensa descartó que los funcionarios hubiesen concurrido en los términos que lo informaron, haciendo presente que el conserje ha manifestado categóricamente que ningún carabinero se presentó en el acceso del edificio, ni se requirió el ingreso, ni se activaron los sistemas de comunicación hacia el departamento de la imputada a esa hora.
La defensa planteó como hipótesis que quizás la concurrencia se efectuó justo en el corto periodo en que el vigilante efectúa otra labor, como sacar la basura, aunque recalcan que eso tampoco los habría llevado a tocar nuevamente los citófonos.
Respecto de los llamados telefónicos, sí reconocieron que “por un olvido involuntario, el dispositivo móvil de mi representada se encontró apagado por falta de carga durante la noche”. Aunque manifestaron que “en el registro posterior del terminal telefónico no figura ninguna llamada perdida proveniente de los números institucionales o particulares asociados a la unidad fiscalizadora en dicho horario”.
De esa forma, la defensa relevó que “queda de manifiesto que mi representada estuvo presente en su domicilio durante todo el bloque nocturno, siendo imposible que no se percatara de una fiscalización efectiva, especialmente considerando que sus mascotas alertan de inmediato frente a ruidos en el citófono o llamados a la puerta. Por consiguiente, la constancia estampada por el personal policial no responde a una infracción o desatención voluntaria de la señora Vivanco, sino a un problema de comunicación y a las dificultades propias del sistema de control perimetral del edificio a esa hora de la madrugada".